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Cómo Jeffrey Epstein manipuló las búsquedas en Google para enterrar su pasado

Utilizando una combinación de expertos en motores de búsqueda y “hackers”, Epstein intentó promover su filantropía para enterrar las noticias negativas sobre su red de tráfico sexual.

Jeffrey Epstein en una imagen de archivo, años después de su condena en 2008 por delitos relacionados con tráfico sexual de menores.

Tras su condena en 2008 por tráfico sexual de menores, Jeffrey Epstein se propuso borrar su pasado de internet. Su enfoque era directo, pero le mantenía un paso alejado: utilizar hackers y manipuladores de motores de búsqueda para enterrar la cobertura mediática de sus crímenes bajo una capa de elogios fabricados sobre sus inversiones en tecnología y sus iniciativas filantrópicas.

Entre los aproximadamente tres millones de correos electrónicos de Epstein publicados por el Departamento de Justicia el mes pasado se encuentran intercambios con un poco conocido especialista en posicionamiento web llamado Tyler Shears. Shears fue presentado a Epstein en 2013 por el hacker Pablos Holman, quien había entablado una relación con Epstein por su interés compartido en la cultura hacker y los videojuegos como herramientas educativas. Ni Shears ni Holman respondieron a las solicitudes de comentarios.

Epstein encargó a Shears tareas básicas de lavado de reputación. Ese trabajo incluía colocar historias favorables en grandes publicaciones (incluidas Forbes y Huffington Post) que destacaran su labor filantrópica. Una vez publicadas, Shears explotaba las señales de clasificación de los motores de búsqueda para posicionarlas más arriba en los resultados, relegando las noticias negativas vinculadas al nombre de Epstein.

Uno de esos artículos, publicado en Forbes, detallaba un software financiado por Epstein diseñado para dotar a personajes de videojuegos de inteligencia artificial “que imitara el cerebro humano”, ideado por el investigador en IA Joscha Bach. Epstein también habría pagado la matrícula universitaria de los hijos de Bach y viajes personales. Según correos electrónicos de octubre de 2013, Shears intentó además que otros escritores e instituciones como Harvard escribieran sobre el artículo de Forbes y lo enlazaran, ampliando su alcance y mejorando su posicionamiento en Google. Esa cobertura positiva se añadió posteriormente a la página de Wikipedia de Epstein para promover una imagen pública más limpia. En 2019, Forbes retiró el artículo “por no cumplir con nuestros estándares editoriales”.

Registros de dominio y correspondencia por correo electrónico muestran que en 2014 Shears creó jeffreyepstein.net, un sitio que recopilaba noticias sobre la fundación de Epstein y su apoyo financiero a investigaciones en inteligencia artificial y educación. Versiones archivadas del sitio revelan artículos generalmente elogiosos como “Jeffrey Epstein ayuda a lanzar la IA en Etiopía”. Un segundo sitio gestionado por Shears, JeffreyEpstein.org, incluía en 2015 una publicación que promocionaba una donación de 35 millones de dólares de Epstein a la Universidad de Harvard.

Epstein pagó a Shears al menos 50.000 dólares por este trabajo y mantenía contacto frecuente con él durante ciclos de noticias negativos. “Si siguen apareciendo nuevas noticias negativas, desmantelan gran parte de nuestro esfuerzo… especialmente cuando involucran a un expresidente”, escribió Epstein a Shears en julio de 2014, refiriéndose a informaciones sobre su relación con Bill Clinton.

La relación entre Epstein y Shears parece haberse diluido hacia 2015, aunque los correos no muestran una ruptura clara.

No era la primera vez que Epstein pagaba para lavar su reputación en internet. En 2010 discutió un proyecto similar, pero más agresivo, con Al Seckel, un entusiasta de las ilusiones ópticas y esposo de Isabel Maxwell, hermana de Ghislaine Maxwell. Por 20.000 dólares, Seckel aseguró que él y Holman podían reunir un equipo para hackear sitios web que alojaban historias negativas y “hacer que toda esa basura desapareciera”. También prometió usar bots para manipular los resultados de Google y editar la página de Wikipedia de Epstein para eliminar su fotografía policial y añadir contenido sobre su labor filantrópica.

Pero Epstein no quedó impresionado. “¿Por qué no te detienes y miras? Los resultados son marginales”, escribió a Seckel en diciembre de 2010. “Has puesto todas las excusas posibles, es tedioso y cansino… Al, eres talentoso. Deberías tener cuidado.”

Seckel respondió recordándole a Epstein lo deteriorada que estaba su reputación. “Tu caso fue el ‘peor’ que nadie haya visto jamás”, escribió. “Lograr lo que conseguimos fue un milagro de naturaleza casi religiosa.”

Epstein pasó a trabajar con Shears en 2013. En 2015, Seckel fue hallado muerto al pie de un acantilado cerca de su casa en el sur de Francia, tras acusaciones de haber estafado a compradores y vendedores de libros raros, ya fuera no pagando por ellos o no entregándolos.

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