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Cómo Jeffrey Epstein se hizo tan rico: dos clientes multimillonarios más

Los nuevos archivos de Epstein revelan a dos clientes multimillonarios —Mortimer Zuckerman y Ariane de Rothschild— que habrían pagado sumas extraordinarias por sus servicios, según expertos.

Imágenes de Simon Dawson/Bloomberg; Rick Friedman/Corbis/Getty Images; Mark Sagliocco/Getty Images

Ocultos entre los más de tres millones de documentos publicados por el Departamento de Justicia el pasado viernes se encuentran contratos y registros de pagos que identifican a dos clientes multimillonarios de Jeffrey Epstein que no habían sido revelados hasta ahora: el magnate inmobiliario Mortimer Zuckerman y Ariane de Rothschild, heredera de los Rothschild por matrimonio.

Según los archivos, Epstein prestó servicios de planificación patrimonial y posiblemente otros servicios financieros tanto a Zuckerman como a de Rothschild. En conjunto, ambos parecen haberle pagado 45 millones de dólares, una suma extraordinariamente elevada para el trabajo que Epstein afirmaba realizar, según dos expertos en planificación patrimonial que hablaron con Forbes de forma anónima debido a la sensibilidad del tema.

«Las normas éticas de la industria exigen que los honorarios sean razonables», afirmó uno de ellos. «Esas tarifas son una locura».

Además, está el hecho evidente de que Epstein no era abogado ni contable, por lo que carecía de las credenciales habituales para realizar este tipo de trabajo.

Los clientes parecen haber pagado a Epstein entre 2013 y 2015, años después de que se declarara culpable en 2008 ante un tribunal estatal de Florida de dos delitos graves relacionados con prostitución. Zuckerman, de Rothschild y el exdiplomático noruego Terje Rød-Larsen —que figura como tercero en uno de los contratos— no respondieron a las solicitudes de comentarios.

Estas revelaciones aclaran al menos parte del misterio sobre el origen de la fortuna de Epstein. Forbes informó anteriormente de que el delincuente sexual, cuyo patrimonio rondaba los 600 millones de dólares en el momento de su muerte, acumuló gran parte de su riqueza durante sus dos últimas décadas a través de sus empresas con sede en las Islas Vírgenes de Estados Unidos: Financial Trust y Southern Trust. Entre 1999 y 2018, ambas entidades generaron más de 800 millones de dólares en ingresos: más de 360 millones en dividendos y 488 millones en honorarios procedentes de clientes ultrarricos, supuestamente por la prestación de servicios financieros.

Gran parte de esos honorarios ya ha sido rastreada. Les Wexner, fundador de L Brands y antiguo propietario de Victoria’s Secret (patrimonio estimado: 8.900 millones de dólares), fue responsable de más de 200 millones, la mayor parte, según estimaciones de Forbes. Leon Black, cofundador de Apollo Global Management (13.600 millones), pagó a Epstein 170 millones; el fondo de inversión de Glenn Dubin (2.900 millones) aportó otros 15 millones. Eso dejaba aproximadamente 103 millones procedentes de clientes desconocidos.

Los pagos revelados en la nueva publicación del Departamento de Justicia explican una parte sustancial de esos 103 millones. La mayor suma identificada en los nuevos documentos procede de 2015 y corresponde a Ariane de Rothschild, su familia y su banco y firma de inversión, Edmond de Rothschild. En aquel momento, Ariane estaba casada con el multimillonario Benjamin de Rothschild (fallecido en 2021), formaba parte del consejo del banco y se convirtió en su consejera delegada en 2023, dos años después de la muerte de su esposo.

Epstein y Ariane de Rothschild parecen haber mantenido una relación cordial, intercambiando numerosos correos electrónicos y reuniéndose en Nueva York y París entre 2014 y 2019. En una serie de mensajes de 2013 entre Epstein y un miembro del comité ejecutivo del Grupo Edmond de Rothschild, este le preguntó: «¿Qué le hiciste a Ariane…?», a lo que Epstein respondió: «Escuchar». La otra persona añadió: «Le encantó. Y diste en los puntos que realmente le importan». (Un artículo de The Wall Street Journal publicado en 2023 informó de que Epstein y de Rothschild habían negociado un contrato propuesto entre Southern Trust y el banco. Un portavoz de la entidad declaró al periódico que ella desconocía los crímenes de Epstein y que «se solidariza y apoya a las víctimas»).

Un contrato fechado el 5 de octubre de 2015 detalla un pago de 10 millones de dólares a Epstein por parte de la firma de de Rothschild, Edmond de Rothschild (Suisse), por «una variedad de asuntos estratégicos de negocio». Otro contrato, fechado el 3 de noviembre de 2015, establece que Southern Trust, la empresa de Epstein, continuaría trabajando con de Rothschild en la planificación patrimonial familiar «así como» en esos «asuntos estratégicos de negocio», y que ella pagaría a Southern Trust 15 millones de dólares.

En conjunto, esas cantidades coinciden con los 25 millones de dólares en honorarios que Epstein terminó recibiendo del esposo de de Rothschild y de su empresa, según dos facturas y un listado de transacciones realizadas desde cuentas de Epstein en Deutsche Bank.

«Ese honorario de 15 millones de dólares equivaldría a contratar a tres de los abogados de planificación patrimonial y de fideicomisos más caros del país».

Esos «asuntos estratégicos de negocio» podrían haber implicado que Epstein ayudara a la firma de los Rothschild a alcanzar un acuerdo con el Departamento de Justicia de Estados Unidos, después de que algunos clientes estadounidenses de sus bancos ocultaran activos en Suiza. Aunque el contrato final firmado no menciona dicho acuerdo, lo que parece ser un borrador anterior, fechado en septiembre de 2015, vinculaba la remuneración de Epstein al resultado de ese proceso. En él se establecía que Epstein recibiría 10 millones de dólares si el Departamento de Justicia imponía una sanción superior a 75 millones de dólares pero inferior a 150 millones, o 25 millones de dólares si ambas partes llegaban a un acuerdo por menos de 75 millones.

Edmond de Rothschild (Suisse) alcanzó finalmente un acuerdo de no enjuiciamiento con el Departamento de Justicia en el marco del llamado “Programa de Bancos Suizos” para resolver «posibles responsabilidades penales» en Estados Unidos por un total de 45,2 millones de dólares el 18 de diciembre de 2015, lo que habría garantizado a Epstein un pago de 25 millones de dólares. Los dos pagos que sumaban esos 25 millones fueron transferidos a Southern Trust los días 17 y 21 de diciembre, aproximadamente al mismo tiempo que se anunciaba el acuerdo con el Departamento de Justicia. Sin embargo, no está claro si ambas cantidades estaban destinadas al trabajo de Epstein en el acuerdo con el gobierno o si los 15 millones correspondían a servicios de planificación patrimonial, como sugerían contratos posteriores.

Mientras tanto, la relación de Zuckerman con el delincuente sexual se remonta al menos a 2003, cuando firmó el libro del 50º cumpleaños de Epstein con el mensaje «tiempos felices, mejores deseos y paz». Al año siguiente, ambos se asociaron para lanzar la efímera revista de cultura pop Radar (Zuckerman es un inversor habitual en medios y fue propietario anteriormente de The Atlantic y Fast Company, y todavía posee U.S. & World News Report).

Los archivos publicados el viernes incluyen borradores de un contrato de planificación patrimonial entre Zuckerman y Southern Trust, la empresa de Epstein, fechados en 2013. Versiones anteriores de ese mismo año muestran que Epstein solicitaba 30 millones de dólares; finalmente, parece haberse conformado con 20 millones para sí mismo y 1 millón para un tercero, el exdiplomático noruego Terje Rød-Larsen.

No está claro por qué Rød-Larsen fue incluido en el contrato; en el documento se indica que no estaba «afiliado en ningún asunto» con Epstein. Se sabe que el diplomático había pedido dinero prestado a Epstein, y sus hijos figuran entre los beneficiarios del testamento del delincuente sexual. La esposa de Rød-Larsen, Mona Juul, también diplomática, declaró en enero a la radiotelevisión pública noruega NRK que ella y su marido desconocían la existencia del testamento hasta que fue publicado por la prensa. (Rød-Larsen ya había afirmado en 2020 que fue «un grave error de juicio» por su parte participar en una relación financiera con Epstein).

Tampoco está claro si Zuckerman llegó finalmente a pagar a Epstein el honorario de 20 millones de dólares, ya que en los archivos no aparecen facturas. Aunque su contrato está fechado en 2013, es posible que hubiera sido cliente de Epstein incluso antes, según correos electrónicos no publicados previamente procedentes de un archivo filtrado y compartido con Forbes por la organización sin ánimo de lucro Distributed Denial of Secrets.

En esos archivos —que no han sido hechos públicos por el Departamento de Justicia ni por el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes— no figuran pagos ni contratos con Zuckerman. Sin embargo, sí muestran que la asistente de Epstein le envió el plan patrimonial de Zuckerman en diciembre de 2007. Dos meses después, la asistente del magnate inmobiliario compartió con Epstein un memorando sobre su estimación de responsabilidad por impuestos sucesorios.

Las sumas que, supuestamente, de Rothschild y Zuckerman pagaron por servicios de planificación patrimonial —15 y 20 millones de dólares, respectivamente— son anómalas. «Ese honorario de 15 millones de dólares equivaldría a contratar a tres de los abogados de fideicomisos y planificación patrimonial más caros del país, en los bufetes más grandes del mundo, trabajando a tiempo completo en un solo asunto», afirma un segundo experto en planificación patrimonial que habló con Forbes. «Es algo que jamás estaría permitido con un abogado o contable real. Perderían su licencia».

El especialista califica de «sospechoso» el lenguaje vago utilizado en los contratos y borradores. Una versión del acuerdo con los Rothschild, por ejemplo, describe los servicios de Epstein como «análisis de riesgos y asuntos de planificación patrimonial respecto a activos y patrimonios […] y la aplicación y uso de ciertos algoritmos en relación con los mismos».

«Suena a algo que hoy en día meterías en una IA y le dirías: “¿Puedes inventarte algo de relleno para mí?”», afirma. Este nuevo conjunto de documentos no solo revela las extraordinarias sumas que Zuckerman y los Rothschild parecieron pagar a Epstein por planificación patrimonial. También arroja luz sobre los honorarios notablemente elevados de otros clientes.

Por ejemplo, la nueva filtración incluye varios contratos entre Leon Black y Southern Trust para «asuntos de planificación patrimonial», y también muestra que, entre 2013 y 2014, Black pagó a Epstein 88,5 millones de dólares.

En contraste, durante ese mismo periodo Black pagó al bufete Paul Weiss un honorario equivalente al 2% de esa cantidad por servicios similares. Un documento titulado «resumen de facturas de Paul Weiss» muestra que a Black se le facturaron aproximadamente 1,9 millones de dólares en 2013 y 2014 por «planificación patrimonial», «proyectos artísticos» y «family office».

Whit Clay, portavoz de Black, declaró a Forbes que un informe de 2021 elaborado por el bufete Dechert concluyó que «el señor Black había pagado por servicios legítimos de planificación fiscal y patrimonial, todos ellos revisados por firmas de contabilidad y abogados, y que el señor Black no tenía conocimiento de las actividades criminales de Epstein». La razón de los honorarios desorbitados que los clientes solían pagar a Epstein no está clara. Pero su magnitud plantea inevitablemente la pregunta de si, además, podrían haber estado pagándole por algo más.

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