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Esto es lo que han recaudado en taquilla las películas favoritas para los Goya 2026: de Los domingos a Sirat

Las favoritas para las nominaciones de la Academia llegan con trayectorias comerciales muy dispares, entre éxitos moderados en salas y recorridos más discretos apoyados en festivales.

Sirat, película que representará a España en los Oscar 2026

Con el anuncio de las nominaciones a los Premios Goya 2026, que serán presentados este año por Luis Tosar y Rigoberta Bandini, el foco vuelve a situarse sobre las películas que han marcado el cine español del último año. Pero más allá del reconocimiento artístico, hay otra lectura clave para entender el momento del sector: cómo han funcionado estas películas en taquilla y qué dicen sus cifras sobre el modelo económico del cine español actual, con datos elaborados por ComScore —y no oficiales del ICAA— que permiten trazar una radiografía fiable del mercado.

Los datos de recaudación acumulada en 2025 dibujan un escenario revelador. La película española más taquillera del año fue Padre no hay más que uno 5, que superó los 13,4 millones de euros y los dos millones de espectadores, convirtiéndose en el gran motor comercial del ejercicio. Un éxito rotundo que, sin embargo, queda fuera de las quinielas a los Goya y que evidencia una brecha ya estructural entre el cine que domina la taquilla y el cine que concentra el prestigio y los premios.

El contraste se acentúa al observar el arranque de 2026. En las primeras semanas del año, el cine español ha recaudado 1,18 millones de euros y ha superado los 161.000 espectadores, impulsado por unos pocos títulos con mayor músculo comercial y una larga lista de estrenos de perfil autoral con cifras muy contenidas. En ese contexto, las películas que aspiran a los Goya vuelven a confirmar una constante del sector: prestigio y taquilla rara vez caminan al mismo ritmo, y los premios funcionan más como amplificadores posteriores —en salas, ventas internacionales y plataformas— que como reflejo directo del éxito comercial inicial.

El cautivo

Fotograma de El Cautivo

Dirigida por Alejandro Amenábar y protagonizada por Julio Peña y Alessandro Borghi, El cautivo es, sin duda, una de las grandes apuestas industriales del cine español en 2025. Se trata de una producción de gran escala, con ambición internacional y un planteamiento narrativo pensado para trascender el mercado nacional sin renunciar a una autoría reconocible.

Los números respaldan esa estrategia. El cautivo ha acumulado 5.285.371 euros de recaudación y casi 792.199 espectadores, situándose entre los mayores éxitos del cine español del año y muy por encima del promedio del mercado nacional. Es una de las pocas películas candidatas a los Goya que puede presumir de un auténtico impacto en salas.

Con estas cifras, su posición en la temporada de premios es especialmente sólida. Amenábar vuelve a ejercer como puente natural entre taquilla, prestigio y reconocimiento académico, un perfil poco habitual en el panorama actual. El cautivo no solo parte como favorita en categorías principales, sino que ejemplifica el tipo de cine capaz de sostener económicamente al sector mientras aspira a los máximos galardones.

Los domingos

Dirigida por Alauda Ruiz de Azúa y protagonizada por Patricia López Arnaiz y Miguel Garcés, Los domingos se ha consolidado como uno de los grandes títulos del cine español reciente tras alzarse con la Concha de Oro en el Festival de San Sebastián. La película construye una mirada íntima y profundamente humana sobre la familia, la identidad y los vínculos intergeneracionales, con una sensibilidad que ha conectado tanto con la crítica como con el público.

Más allá del prestigio crítico, Los domingos ha sorprendido por su sólido comportamiento en salas. Con una recaudación de 3.917.743 euros y más de 623.474 espectadores, la película se sitúa entre las producciones españolas más vistas del año, un logro poco habitual para una propuesta de marcado perfil autoral. El boca a boca ha sido determinante para sostener su permanencia en cartel y ampliar su alcance más allá del circuito cinéfilo.

Este doble reconocimiento —artístico y comercial— la coloca en una posición privilegiada de cara a los Goya 2026. Los domingos representa uno de los raros casos en los que la Academia y el público convergen plenamente, consolidándose como una de las grandes favoritas a Mejor Película y como un ejemplo claro de que el cine de autor también puede construir éxitos sostenidos en taquilla cuando logra conectar emocionalmente con el espectador.

Sirat. Trance en el desierto

Fotograma de Sirat

Oliver Laxe vuelve a firmar con Sirat. Trance en el desierto una obra radicalmente personal, protagonizada por Sergi López, que se mueve entre la experiencia sensorial, la espiritualidad y la contemplación. La película reafirma a Laxe como uno de los autores más singulares del cine europeo contemporáneo, con un lenguaje propio que dialoga más con el cine de festivales internacionales que con los códigos del gran público.

Sin embargo, y contra lo que cabría esperar por su carácter experimental, Sirat ha registrado un recorrido notable en salas. La película ha alcanzado los 2.897.450 euros de recaudación y ha superado los 438.187 espectadores, cifras muy sólidas para una propuesta poco convencional y muy por encima de la media habitual del cine de autor más radical.

Este comportamiento en taquilla refuerza significativamente sus opciones en la temporada de premios. Sirat se perfila como una candidata destacada en categorías como dirección, fotografía o música, y confirma que cuando un autor construye una identidad reconocible y coherente, el cine más exigente también puede encontrar un público fiel y sostenido.

Romería

Con Carla Simón al frente y Llúcia Garcia y Mitch como protagonistas, Romería llegaba a salas precedida de una enorme expectación tras su paso por Cannes. La directora catalana continúa aquí su exploración de lo íntimo y lo autobiográfico, construyendo un relato marcado por la memoria, los vínculos familiares y el paso del tiempo, con una sensibilidad que se ha convertido ya en su sello autoral.

Desde el punto de vista comercial, Romería ha demostrado una capacidad de arrastre notable para un cine de estas características. La película ha alcanzado los 1.782.540 euros de recaudación y cerca de 275.906 espectadores, cifras que la sitúan claramente por encima de la media del cine de autor español y confirman su conexión con un público más amplio que el estrictamente festivalero.

Este rendimiento refuerza su posición en la carrera hacia los Goya. Más allá de las categorías artísticas, Romería se consolida como uno de los mejores ejemplos del equilibrio entre cine personal y viabilidad comercial, una combinación especialmente valorada por la Academia en los últimos años y que la convierte en una candidata transversal.

Sorda

Fotograma de Sorda

Dirigida por Eva Libertad y protagonizada por Míriam Garlo y Álvaro Cervantes, Sorda se ha consolidado como uno de los títulos más comentados y significativos del año tras su triunfo en el Festival de Málaga. La película propone un retrato íntimo de la discapacidad auditiva desde una mirada honesta y emocionalmente contenida, apostando por una puesta en escena sobria que evita tanto el didactismo como el melodrama, y que sitúa la experiencia del personaje en el centro del relato.

Desde el punto de vista comercial, su recorrido en salas ha sido discreto pero relevante dentro de su perfil. Sorda ha recaudado 719.643 euros y ha superado los 118.455 espectadores, unas cifras modestas si se comparan con el cine comercial, pero sólidas dentro del cine de autor español. El filme ha logrado mantener una presencia sostenida en cartel gracias al boca a boca y a su visibilidad en el circuito cultural.

De cara a los Premios Goya, su fortaleza no reside en el volumen de entradas vendidas, sino en el consenso crítico alcanzado y en el peso simbólico de su propuesta. Sorda se perfila como una candidata clara en categorías interpretativas y técnicas, y ejemplifica cómo, en el cine español actual, el prestigio y la relevancia social pueden compensar una taquilla contenida, convirtiendo a este tipo de títulos en piezas clave de la temporada de premios.

Muy lejos

Dirigida por Gerard Oms y protagonizada por Mario Casas, Muy lejos supone una apuesta deliberada por el silencio, la contención y la introspección, alejándose del cine comercial tradicionalmente asociado al actor. La película propone un viaje interior marcado por la transformación emocional del personaje principal, con una narrativa austera que exige atención y paciencia al espectador.

En términos de taquilla, el filme ha alcanzado los 421.723 euros de recaudación, con algo más de 64.376 espectadores, una cifra contenida pero significativa para un drama introspectivo de autor con distribución selectiva. El nombre de Casas ha contribuido a sostener el interés inicial, aunque sin traducirse en un recorrido masivo en salas.

De cara a los Goya, su principal baza es precisamente la interpretación del actor, que refuerza su perfil dramático y su voluntad de asumir riesgos creativos. Desde una lectura económica, Muy lejos confirma una tendencia clara en el cine español actual: los rostros conocidos ayudan a sostener la taquilla, pero no garantizan un gran recorrido comercial cuando la propuesta se sitúa fuera de los códigos más accesibles.

Los Tortuga

Con Belén Funes al frente y Antonia Zegers y Elvira Lara como protagonistas, Los Tortuga reafirma el cine social y generacional de una directora que ya se ha consolidado como una de las voces más sólidas del panorama español contemporáneo. La película se adentra en los vínculos familiares desde la precariedad emocional y material, construyendo un relato sobrio, humanista y profundamente anclado en la realidad cotidiana.

Desde el punto de vista económico, su recorrido en salas ha sido limitado. Los Tortuga ha recaudado 120.167 euros y ha superado ligeramente los 21.950 espectadores, un rendimiento bajo que responde tanto a una distribución selectiva como a un público claramente segmentado. Son cifras habituales para un cine de fuerte carga social, cuyo consumo se concentra en festivales y circuitos especializados.

Aun así, la película juega en otra liga dentro de la carrera hacia los Goya. Su fortaleza reside en el reconocimiento crítico y en su posible presencia en categorías como dirección, guion o actriz protagonista, donde la Academia suele valorar especialmente este tipo de miradas comprometidas. Los Tortuga confirma que no todas las candidatas se miden en términos de taquilla, sino en impacto cultural y coherencia autoral.

La Furia

Fotograma de Furia

La ópera prima de Gemma Blasco, con Ángela Cervantes al frente, se ha convertido en uno de los títulos más contundentes y comentados del año. La Furia aborda la violencia y la resistencia femenina desde una mirada cruda, directa y sin concesiones, apostando por un relato incómodo que prioriza la verdad emocional por encima de cualquier artificio narrativo. La interpretación de Cervantes ha sido señalada de forma casi unánime como uno de los grandes trabajos actorales de la temporada.

Su recorrido comercial, sin embargo, ha sido muy limitado. La película ha recaudado 43.309 euros y ha reunido a 7.193 espectadores, cifras que reflejan claramente su carácter de estreno casi simbólico y una estrategia de distribución orientada más al posicionamiento cultural que al volumen de público. Un comportamiento habitual en óperas primas de fuerte carga autoral y temática exigente.

Pese a ello, su impacto en la carrera hacia los Goya va mucho más allá de la taquilla. La Furia se perfila como una firme candidata en categorías interpretativas y se sitúa entre esas películas que suelen crecer en visibilidad y relevancia durante la temporada de premios, cuando el foco se desplaza del rendimiento económico al valor artístico y social de las obras.

Conclusión

La carrera hacia los Goya 2026 confirma que el cine español se sostiene hoy sobre una diversidad de modelos tan amplia como necesaria. Conviven títulos capaces de atraer a cientos de miles de espectadores, como El cautivo o Los domingos, con propuestas de fuerte impacto cultural y simbólico como Sorda o La Furia, cuyo valor trasciende ampliamente su rendimiento en taquilla.

En un momento en el que la sostenibilidad del sector es una cuestión central, los datos de recaudación ayudan a entender mejor el ecosistema cinematográfico actual: la taquilla sigue siendo un indicador relevante, pero ya no es el único ni el decisivo. Los Goya, más que premiar éxitos comerciales, actúan como un termómetro del prestigio, la autoría y la capacidad del cine español para generar conversación, identidad y recorrido más allá de las salas.

En ese equilibrio —a veces frágil— entre mercado, cultura y reconocimiento, se juega buena parte del futuro del cine español. Y las películas que aspiran a los Goya 2026 son, una vez más, el mejor reflejo de esa complejidad.

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