El presidente Donald Trump advirtió que la líder interina de Venezuela, la vicepresidenta Delcy Rodríguez, podría “pagar un precio muy alto” si no “hace lo correcto”, mientras el secretario de Estado, Marco Rubio, pareció distanciarse de las declaraciones previas del presidente según las cuales Estados Unidos “dirigiría” Venezuela tras la captura el sábado del presidente del país, Nicolás Maduro.
Advertencia directa desde la Casa Blanca
En una entrevista con The Atlantic el domingo, Trump advirtió que Rodríguez podría “pagar un precio muy alto, probablemente mayor que Maduro”, pese a haber expresado anteriormente su optimismo al afirmar que ella estaba “básicamente dispuesta a hacer lo que creemos necesario para volver a hacer grande a Venezuela”.
Sin embargo, Rodríguez ha exigido que Estados Unidos devuelva a Maduro y ha prometido “defender” los recursos naturales del país.
Trump también pareció respaldar la reconstrucción de la nación sudamericana, afirmando que “reconstruir allí y el cambio de régimen, como quiera que se le llame, es mejor que lo que hay ahora mismo”.
Rubio rebaja el alcance del control estadounidense
El tono del secretario de Estado fue distinto. En declaraciones a Meet the Press de NBC y a Face the Nation de CBS, Rubio aseguró que Estados Unidos continuará su campaña de presión sobre Venezuela —incluidos ataques contra presuntos narcotraficantes en el Caribe, cuarentenas sobre envíos sancionados e incautaciones de petroleros—, pero no gobernará de inmediato el país ni planeará elecciones.
Cuando la presentadora Kristen Welker le preguntó qué quiso decir Trump al afirmar que Estados Unidos “dirigiría el país”, Rubio respondió que se trataba de “dirigir la política, la política en relación con esto”.
Estas campañas crearán una “enorme cantidad de palanca”, explicó Rubio a Margaret Brennan, calificándolas como “el tipo de control al que se refiere el presidente cuando dice eso”.
Rubio también confirmó que no hay tropas estadounidenses actualmente sobre el terreno, señalando que “todo el mundo sabe que estuvieron sobre el terreno durante unas dos horas cuando fueron a capturar a Maduro”. No obstante, añadió que Trump “mantiene abiertas todas las opciones”, incluida la posibilidad de enviar tropas para ocupar la nación sudamericana.
Qué vigilar
Maduro y su esposa, la primera dama venezolana Cilia Flores, tienen previsto comparecer por primera vez ante un tribunal federal en Nueva York a las 12 del mediodía del lunes.
Cita clave
“No hay una guerra”, insistió Rubio durante su entrevista en Meet the Press.
“Estamos en guerra contra las organizaciones de narcotráfico, no en guerra contra Venezuela. Estamos haciendo cumplir las leyes estadounidenses en lo que respecta a las sanciones petroleras”.
La OPEP mantiene estable la producción
Ocho miembros del grupo OPEP+ mantendrán en pausa los aumentos de suministro en el primer trimestre de 2026, en medio de la incertidumbre sobre el plan de Trump para el petróleo venezolano. Países como Arabia Saudí, Rusia y Emiratos Árabes Unidos reafirmaron su compromiso tras una breve reunión en línea.
Los delegados no debatieron la situación en Venezuela, pese a ser uno de los países con las mayores reservas de petróleo del mundo. En un comunicado, la OPEP afirmó que adoptará un “enfoque cauteloso” para preservar la estabilidad del mercado.
Antecedentes clave
Maduro y Cilia Flores fueron capturados el sábado en Caracas en una redada sin precedentes. Ese mismo día, Maduro fue imputado por cargos que incluyen narcoterrorismo en el Distrito Sur de Nueva York y, según se informa, se encuentra recluido en un centro federal en Brooklyn.
Trump vinculó rápidamente la intervención con las enormes reservas de petróleo venezolano, afirmando que Estados Unidos “dirigiría el país”, incluida la industria petrolera, junto a compañías petroleras estadounidenses.
“Vamos a reconstruir la infraestructura petrolera, lo que costará miles de millones de dólares”, dijo Trump. “Será pagado directamente por las compañías petroleras”, añadió, sin detallar cuáles.
Actualmente no hay tropas estadounidenses dentro de Venezuela, aunque unos 15.000 soldados permanecen desplegados en el Caribe, tras meses de operaciones contra el narcotráfico y la incautación de petroleros sancionados.
