El último acontecimiento que ha vivido la plataforma más popular a nivel mundial de streaming, Netflix, parece nada menos que una trama sacada de una de sus producciones. Un fraude millonario, una serie que jamás salió a la luz y un director arrestado. El director británico Carl Erik Rinsch fue arrestado el martes pasado bajo cargos de fraude y lavado de dinero tras haber estafado a Netflix por 11 millones de dólares. El caso está relacionado con la serie Conquest, cuyo rodaje tuvo lugar en 2019 en Montevideo, pero nunca llegó a estrenarse. En lugar de utilizar los fondos para completar la producción, Rinsch invirtió en criptomonedas y realizó compras de lujo, incluyendo cinco autos Rolls-Royce y un Ferrari.
La filmación de Conquest transformó la capital uruguaya transformando la avenida 18 de Julio en un campo de guerra, decorado con tanques de guerra y recreando batallas en la propia Plaza Independencia. El elenco incluía a la actriz brasileña Bruna Marquezine y al alemán Moritz Bleibtreu. Aunque nunca se reveló la trama oficial, medios brasileños la describieron como una historia de ciencia ficción en un futuro distópico. Durante el rodaje, se emplearon hasta 500 extras por día y el entonces subsecretario del Ministerio de Economía de Uruguay, Pablo Ferreri, destacó su impacto en la industria audiovisual del país. Sin embargo, a pesar de todos los esfuerzos, este inesperado giro de guión truncó del todo esta producción.
Según The New York Times, en 2023 se descubrió que Netflix había otorgado a Rinsch casi total libertad presupuestaria y creativa, pero nunca recibió un solo episodio terminado. La plataforma inicialmente financió el proyecto con 44 millones de dólares y posteriormente le entregó otros 11 millones, que él aseguró eran necesarios para finalizar la serie, cuyo nombre original era White Horse. Sin embargo, los fiscales afirman que Rinsch transfirió los fondos a su cuenta personal y los usó para inversiones especulativas.
El director es conocido por haber dirigido 47 Ronin, estrenada en 2013. Según The New York Times, su comportamiento se volvió errático y muy poco agradable con el que trabajar poco después de firmar el contrato con Netflix, según testimonios del equipo de producción y correos electrónicos obtenidos por el medio.
La lista de lujos de Rinsch
En solo dos meses, la mitad de los 11 millones se perdió en apuestas fallidas en la bolsa y criptomonedas. Luego, el director gastó aproximadamente 10 millones en lujos personales, incluyendo 1.8 millones en tarjetas de crédito, 1 millón en honorarios legales para demandar a Netflix, 3.7 millones en muebles y antigüedades, 2.4 millones en autos de alta gama y 652.000 dólares en relojes y ropa.
El desenlace
Rinsch fue detenido en West Hollywood y compareció ante un tribunal en Los Ángeles, donde no se declaró culpable. Se le otorgó libertad bajo fianza de 100.000 dólares con la condición de presentarse en Nueva York, donde se formalizó la acusación. Su abogada, Annie Carney, evitó hacer declaraciones y mencionó que aún no había revisado las pruebas de la fiscalía. Todavía no se ha fijado una fecha de juicio.