Imagine un mundo virtual que le permita sumergirse por completo en él junto con sus amigos, familiares, socios y otras personas simplemente accediendo a un ordenador.

No hace muchos años, una experiencia como esta se habría clasificado claramente como futurista. La noción de consumidores que ingresan a entornos digitales multidimensionales se consideraba materia de fantasía y ciencia ficción. Inconcebible.

Pero como muchos otros avances tecnológicos que alguna vez fueron teóricos, la realidad se ha puesto al día. Con la ayuda de la creatividad humana, el ingenio y mucho trabajo, muchos escenarios antes inviables se han materializado.

Todos conocemos los avances en realidad virtual y juegos, entre ellos el metaverso, al que ha llegado –a lo grande– el real estate.

Las ventas de real estate en las cuatro principales plataformas del metaverso –Sandbox, Decentraland, Cryptovoxels and Somnium– alcanzaron los 501 millones de dólares (unos 512 millones de euros) en 2021, según datos publicados por MetaMetric Solutions recogidos por CNBC.

En enero de este año superaron los 85 millones (87 millones de euros), según el proveedor de datos del metaverso, que proyecta que, a este ritmo, las ventas podrían alcanzar en 2022 casi los mil millones (1.016 millones de euros).

Crecimiento del 31% al año entre 2022 y 2028

Un informe de BrandEssence Market Research desvela que se espera que el mercado inmobiliario del metaverso crezca a una tasa anual compuesta del 31% al año entre 2022 y 2028.

“Existen grandes riesgos, pero potencialmente grandes recompensas”, opina Janine Yorio, directora ejecutiva de Republic Realm, una firma de asesoría e inversión en real state del metaverso.

Para los inversores, la gran pregunta es cómo asignar valor y riesgo a un activo cuya escasez es artificial y cuyo futuro es una pizarra en blanco. Más de una docena de plataformas ahora están vendiendo real estate en el metaverso, y surgen nuevas propuestas casi semanalmente.

En España, según publica Expansión, Metrovacesa fue la primera promotora en ofrecer la venta de viviendas (reales) en un entorno virtual.