Diez millones de dólares (unos 9,8 millones de euros). Esa es la cifra que la mayoría de la gente considera necesaria para llevar una vida cómoda, excepto si eres estadounidense.

De un estudio reciente realizado por psicólogos universitarios de las universidades británicas de Bath, Bath Spa y Exeter, se desprende que la población cree que diez millones de dólares (unos 9,8 millones de euros) es la cantidad ideal para llevar una «vida cómoda».

Se formularon las mismas preguntas a 8.000 personas en 33 países de los seis continentes. Los habitantes del 86% de estas regiones dijeron que serían felices con esta cantidad: la pregunta se centraba en cuánto dinero considerarían suficiente en caso de ganar la lotería.

Las conclusiones de la investigación podrían poner en duda la idea de que la gente anhela «deseos ilimitados».

Sin embargo, siempre hay excepciones. Una de ellas fue la población de Estados Unidos, donde la mayoría de los encuestados dijo que necesitaría al menos 100 millones de dólares (en torno a 97,4 millones de euros) o más para llevar una vida ideal, con un 31,7% (ésta fue la respuesta más popular para los estadounidenses) que prefería tener al menos 100.000 millones (97.373 millones de euros).

Por el contrario, más del 50% de las personas encuestadas en Argentina, India y Rusia dijeron que querían tener un millón de dólares (973.727 euros) o menos para llevar una vida cómoda.

Los jóvenes quieren más

El estudio descubrió que los ideales de riqueza limitada e ilimitada no estaban relacionados con las diferencias entre países en cuanto a desarrollo económico, sino que las personas que querían más o cantidades ilimitadas solían ser más jóvenes, habitantes de ciudades que valoraban el poder, el éxito y la independencia. También solían vivir en países con un mayor enfoque colectivo y aceptación de las diferencias de poder.

El estudio podría ofrecer la esperanza de que una forma más sostenible de progreso económico es posible. Los autores afirman que «el tópico de que las personas tienen deseos ilimitados se ha propuesto desde la antigua Grecia y persiste hoy en los libros de texto de economía como base del problema económico fundamental de la escasez».

Sin embargo, el informe expone haber demostrado que esto es intrínsecamente falso en la mayoría de los países.

Los resultados sugieren que los objetivos sostenibles de limitar la riqueza y el crecimiento «pueden ser en realidad más coherentes con los ideales y las aspiraciones humanas de lo que se cree comúnmente».

Este informe se publicó al mismo tiempo que una investigación realizada por una organización independiente que estudia la desigualdad en la sociedad francesa, L’Observatoire des Inégalités. Ese estudio determinó que para ser considerado rico, una persona debe tener unos ingresos de 3.673 euros al mes.