La invasión rusa de Ucrania es, ante todo, una tragedia humana, pero nos corresponde evaluar las consecuencias económicas y de mercado a nivel mundial y analizar los próximos pasos.

En este entorno tan cambiante, hemos actualizado nuestra visión general de los posibles resultados en forma tabla (véase más abajo).

Fuente: abrdn, 7 mar 2022. Notas: El rojo indica una probabilidad muy baja (menos del 10%); el amarillo indica una probabilidad del 10-20%; el naranja indica una probabilidad del 20-30%; el verde indica una probabilidad del 30-40%. Los colores se refieren a un horizonte temporal de 12-18 meses. Las probabilidades no suman el 100%. Aunque algunos escenarios podrían darse de forma paralela o secuencial, la tabla está diseñada para indicar la probabilidad de que el escenario dado sea el «punto final» de la crisis actual.

Para empezar, es importante reiterar que ningún escenario tiene una alta probabilidad, y que estos escenarios se utilizan mejor para establecer un camino por el que guiarse a la hora de navegar por la crisis.

He aquí un rápido resumen de los principales escenarios:

Escenario: Putin es destituido

Probablemente el escenario más positivo (para el mundo) a largo plazo, aunque no necesariamente a corto plazo, sería uno en el que el presidente ruso Vladimir Putin fuera destituido.

Aunque las posibilidades de que esto ocurra son probablemente más altas que nunca, todavía lo vemos como algo improbable. Parece que Putin ya ha prescindido de muchas de las figuras más moderadas de su círculo íntimo.

Además, durante la última década, los militares rusos se han integrado aún más en la toma de decisiones estratégicas del Kremlin.

Escenario: algún tipo de acuerdo

Si, como se ha informado, la resistencia de Ucrania sigue siendo más fuerte de lo esperado, también existe la posibilidad de que Putin decida aflojar, allanando el camino para un acuerdo de neutralidad o una partición de facto, que es discutida por Occidente y Ucrania (pero que aceptan a regañadientes).

La partición del país es la más probable de las dos, pero ambos escenarios presentan desafíos. Rusia tiene margen para aumentar la presión militar y la historia sugiere que Putin estaría dispuesto a desplegarla si fuera necesario.

Del mismo modo, aunque también es posible otro acuerdo al estilo de Minsk, es posible que Putin no confíe en que Ucrania aplique los términos de forma satisfactoria, ya que daría a Rusia derechos de veto sobre la política exterior ucraniana a través del control político en las regiones prorrusas del este.

Escenario: gobierno títere

Este escenario es uno en el que Rusia consigue derrocar al gobierno del presidente Volodímir Zelenski y se instala un gobierno títere en Kiev, similar al «acuerdo» de Rusia con la vecina Bielorrusia.

Este resultado requeriría probablemente el nombramiento de personal clave en el ejército ucraniano para establecer la ley y el orden en nombre del nuevo régimen pro-ruso. Puede ser necesaria una ocupación de muchos meses, aunque creemos que una ocupación indefinida sería difícil de mantener dados los costes que supondría. Putin también se ha mostrado reacio a hacerlo en el pasado.

Hay, por supuesto, desafíos. Por ejemplo, no está garantizado que Putin sea capaz de establecer la ley y el orden con una ocupación limitada en el tiempo en un entorno hostil, y puede ser reacio a mantener las tropas rusas en Ucrania de manera indefinida.

Escenario: el conflicto se extiende a la OTAN

Por último, cabe destacar que el escenario más negativo que tenemos en nuestro análisis es que Putin ataque a los miembros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

Seguimos pensando que este riesgo es muy bajo, ya que desencadenaría una gran guerra con Estados Unidos que Rusia no puede ganar. Es de suponer que el círculo íntimo de Putin y sus aliados internacionales, como China, verían esto como una extralimitación inaceptable.

No obstante, dado que Putin se ha vuelto cada vez más tolerante al riesgo, emocional, ideológico y radical, seguimos pensando que es un riesgo que no podemos descartar.