El divorcio de la princesa Haya de Jordania con el jeque Mohammed bin Rashid al-Maktoum, cuya fortuna está estimada en 6.000 millones de euros, ha batido un récord y se convierte en el más caro de Reino Unido: recibirá 554 millones de libras (652,5 millones de euros) de su ya exmarido.

La mitad de ese dinero es en concepto de indemnización de lo que el tribunal ha llamado “ruptura limpia” y con lo que se sufragarán los gastos de seguridad de la princesa y de los dos hijos pequeños del matrimonio, la princesa Jalila, de 14 años, y el príncipe Zayed, de 9.

El juez ha dictaminado que el jeque pague los cuantiosos gastos que en materia de seguridad necesitan su exmujer y sus hijos debido a su «estatus y la amenaza general de terrorismo y secuestro que afrontan en consecuencia». La justicia considera que son «particularmente» vulnerables y necesitan un alto nivel de seguridad «para continuar a salvo en este país».

Así, el emir de Dubái tendrá que pagar a su exmujer 251,5 millones de libras (algo más de 296 millones de euros) a finales del próximo mes de febrero. También efectuará pagos continuos a los hijos de ambos, Al Jalila y Zayed, de 14 y 9 años, respectivamente, a través de una garantía bancaria de 290 millones de libras (340 millones de euros) para asegurar su manutención como menores y su seguridad financiera ya como adultos –5,6 millones anuales (en torno a 6,6 millones de euros) a cada uno de ellos.

De la suma que recibirá Haya de Jordania, 20 millones de libras han sido reconocidos como compensación por las joyas, caballos, coches y prendas de alta costura que dejó atrás al huir de Emiratos Árabes. El jeque también tendrá que pagar casi dos millones de libras (unos 2,35 millones de euros) para costear una cocina en la residencia de Londres de su exmujer, la reforma de su estudio de arte, un nuevo garaje habilitado para vehículos de seguridad y unas camas elásticas como las que sus hijos tenían en Dubai.

Aparte, tendrá que costear sus vacaciones de lujo, sus viajes en helicóptero y, en definitiva, todo lo necesario para que mantengan el nivel de vida al que estaban acostumbrados. “El dinero nunca fue un problema durante el matrimonio”, asegura el juez.

Una huida, un amante y un caro divorcio

La historia, que lleva dos años y medio convertida en noticia de primera plana de medios de Oriente Próximo, Reino Unido y buena parte del resto del mundo, termina con un final feliz tras la ardua batalla legal de la princesa, huida de Dubái en mayo de 2019 al temer por su vida y el secuestro de sus hijos.

La sentencia ha revelado que Haya de Jordania pagó ocho millones de euros para que sus escoltas no revelasen su romance con su guardaespaldas británico, Russel Flowers, quien sirvió durante cinco años en el Regimiento Real de la Princesa de Gales hasta que en 2016 comenzó a prestar los servicios de seguridad a Haya de Jordania, a la que acompañó en muchos viajes al extranjero.

Este romance supuso el fin a 16 años de matrimonio y el motivo por el que la hermana del rey Abdalá se marchó de Dubái con destino Reino Unido, país en el que se ha juzgado el caso porque fue allí donde la princesa buscó refugió tras huir del emirato.

En su fallo, de 73 páginas, el juez declara que existía “un riesgo claro y omnipresente” para la princesa y sus hijos y que el jeque “era la principal amenaza para ella”.

Vida lujosa

Con la sentencia del Tribunal británico, Haya podrá seguir disfrutando de la lujosa vida que llevaba como sexta esposa del emir, aunque no ha recibido los más de mil millones de euros que sus abogados habían exigido en un primer momento alegando que esa enorme suma de dinero era necesaria para mantenerla a ella y a sus hijos a salvo de su marido.

La princesa siempre ha mantenido que la intención de su exmarido era llevarse a los niños a los Emiratos donde podrían ser víctimas de matrimonios de conveniencia. Y es que, una sentencia anterior dio por probado que el jeque había secuestrado por la fuerza a dos de sus hijas mayores que intentaron huir de Palacio. También se dio por válido que Mohamed Bin Rashid pirateó el teléfono móvil de su esposa y sus abogados.

Tras divulgarse este martes la sentencia sobre la compensación económica, un portavoz de Al Maktoum declaró en un comunicado que el emir, primer ministro y vicepresidente de los Emiratos Árabes Unidos “siempre ha garantizado que sus hijos estén bien cuidados. El tribunal ha decidido ahora sobre la cuestión financiera y él no desea efectuar comentarios. Ha pedido a los medios que respeten la privacidad de sus hijos y que no se entrometan en sus vidas en el Reino Unido”, concluye la nota.