Podría ser el mayor negocio de la historia por la obra de un músico: Bruce Springsteen ha vendido los derechos de su música por 500 millones de dólares, según ha informado la revista profesional Billboard y ha hecho público, a continuación, The New York Times. El acuerdo alcanzado por el “Boss” sigue una tendencia que inició en su día Michael Jackson, cuando en 1985 compró el catálogo editorial de los Beatles, en una especie de “OPA hostil”, por 47 millones de dólares, o más recientemente Paul Simon, Neil Young, Stevie Nicks, Shakira o Bob Dylan; este último vendió en diciembre de 2020 los derechos de unas seiscientas canciones a Universal Music por una cifra situada en el entorno de los trescientos millones de dólares.

En el caso de Springsteen, la venta incluye los derechos de sus grabaciones y los derechos editoriales, lo que proporcionará a Sony la propiedad de una de las obras más admiradas del pop y el rock: más de trescientas canciones de veinte álbumes de estudio. Su acuerdo con Sony es más caro que el de Bob Dylan, pero Springsteen también pone más sobre la mesa. Podría ser la mayor venta de catálogo de un solo artista hasta la fecha. La segunda compañía musical más grande del mundo tendría así los derechos completos de la obra de la estrella de 72 años en el futuro. 

La venta era un rumor persistente, dado el interés de inversores financieros como KKR, Blackstone y Apollo Global Management por adquirir los derechos de las obras de artistas consagrados, lo que está aumentando la ya elevada valoración de precios. Billboard había informado de las conversaciones a principios de noviembre, sin que ninguna de las partes hiciera comentarios al respecto. En el caso de Springsteen, sin embargo, siempre se consideró que Sony Music era la favorita para ganar el acuerdo, dado que el músico lleva trabajando desde 1972 con Columbia Records, sello propiedad de Sony. Todos sus álbumes han sido editados a través de ellos.

The New York Times también informó de que era posiblemente el mayor acuerdo jamás cerrado por la obra de un solo artista. En un principio no se disponía de una declaración oficial de Sony o de Springsteen. Representantes de la compañía musical y del artista, al que millones de fans llaman «The Boss», declinaron inicialmente hacer comentarios, escribió el periódico. Según el periódico, el acuerdo de venta se cerró en las últimas semanas. Se desconocen los detalles de las condiciones.