La Casa de Pilatos, declarada Monumento Nacional desde 1931, constituye la más notable muestra de arquitectura palaciega sevillana del siglo XVI.
La Casa de Pilatos, declarada Monumento Nacional desde 1931, constituye la más notable muestra de arquitectura palaciega sevillana del siglo XVI.

La duquesa de Medinaceli, Victoria Eugenia Fernández de Córdoba y Fernández de Henestrosa, falleció en agosto de 2013 en su residencia de la Casa de Pilatos a los 96 años. Desde entonces, varios miembros de la casa ducal viven una guerra judicial por su herencia.

Nacida en Madrid, se casó en 1938 con Rafael de Medina y Vilallonga, alcalde de Sevilla entre los años 1943 y 1946. De dicha unión nacieron cuatro hijos: la primogénita Ana, condesa de Ofalia, fallecida un año antes que su madre; Luis, duque de Santisteban del Puerto, fallecido en 2011; Rafael, duque de Feria, fallecido en 2001; e Ignacio (74 años), duque de Segorbe.

Victoria Eugenia Fernández de Córdoba y Fernández de Henestrosa, más conocida como Mimi Medinaceli, ostentaba, entre muchos otros, el título de duquesa de Medinaceli a la muerte de su padre en julio de 1956. Era la cabeza de la Casa de Medinaceli, una de las familias aristocráticas más importantes de España.

La duquesa gozó siempre de un gran reconocimiento social en la ciudad de Sevilla, donde impulsó numerosas actividades y convirtió el palacio familiar en centro ineludible de reunión a mediados del siglo pasado. La Fundación Casa Ducal de Medinaceli, presidida por su hijo Ignacio, desarrolla una intensa labor cultural.

Batalla judicial por su herencia

Ocho años después de la muerte de la aristócrata, parte de la familia Medinaceli continúa con su batalla judicial que enfrenta a cuatro nietos y dos bisnietos de la desaparecida duquesa frente a su hijo menor, Ignacio Medina, duque de Segorbe, quien es además el único que permanece con vida. 

Rafael (43) y Luis (41), hijos de Rafael Medina y Naty Abascal; Victoria Medina (35), duquesa de Santisteban del Puerto; Casilda Medina Conradi (32), marquesa de Solera; Alexander Hohenlohe (22), marqués de Navahermosa; y Victoria de Hohenlohe (24), actual duquesa de Medinaceli, reclaman a Segorbe lo que consideran que es suyo: la parte de la herencia que ocho años después de la muerte de la aristócrata aún no tienen en su poder. Y el juez les ha dado la razón (en parte).

El Juzgado de Primera Instancia número 12 de Sevilla ha emitido la sentencia favorable a los demandantes tras un periplo legal que les ha tenido en vilo los últimos años. Así, los cuatro nietos y los dos bisnietos de Mimi Medinaceli percibirán su herencia legítima, lo que coincide con el deseo de la aristócrata reflejado en su testamento y tal y como establece la ley.

En concreto, el juez ha ordenado la aportación de bienes por valor de casi 20 millones de euros a la masa hereditaria como suplementos debidos a los cuatro nietos y los dos bisnietos de la difunta duquesa de Medinaceli en concepto de legítimas, según publica Diario de Sevilla.

La Casa de Pilatos armoniza diversos estilos en un complejo conjunto de edificios en torno a sus patios y jardines.

El magistrado, que ha estimado parcialmente la demanda presentada contra la Fundación Casa de Medinaceli y el duque de Segorbe por estos seis descendientes de la duquesa, considera que Mimi dispuso en vida de más bienes de los que podía otorgar en testamento y que con la dotación de la Fundación Casa Ducal de Medinaceli que constituyó y las donaciones que posteriormente efectuó a favor de la misma “menguó la legítima estricta que sus herederos tienen derecho a percibir”.

Asimismo, los demandantes no obtienen la razón en una de sus pretensiones, basadas en este caso en el tercio de mejora, por lo que no logran la aportación de otra serie de bienes por valor igualmente de casi 20 millones de euros.

Por el contrario, el fallo reconoce que los cuatro nietos y los dos bisnietos tienen derecho a recibir cada uno una cuota del 12,5% de la legítima de un tercio de la masa hereditaria en el caso de los primeros y un 4,17% en el caso de los últimos.

En cuarto lugar, la sentencia declara, como apunta el diario, que los demandantes deben ser suplementados cada uno de ellos con la suma de 4.119.095 euros en el caso de los cuatro primero citados, y de 1.373.031 euros en el caso de los dos últimos.

Del mismo modo, ordena a la Fundación Casa Ducal de Medinaceli a reintegrar a la masa hereditaria bienes suficientes para cubrir las cuotas legitimarias de los demandantes en las cuantías establecidas anteriormente.

En definitiva, el juez les ha dado la razón solamente en la mitad de sus pretensiones, que habrán de ser satisfechas con bienes, siempre que la sentencia tenga carácter de firme, no con pagos en metálico.