Entrar en un Mercadona ya no será exactamente lo mismo. La cadena de Juan Roig ha empezado a desplegar un nuevo modelo de supermercado que cambiará progresivamente la distribución de sus tiendas, la forma de preparar los alimentos y, también, algunos de los detalles que los clientes se encuentran cada vez que empujan el carro por los pasillos.
Se llama Tienda 9 y no es simplemente una reforma estética. Mercadona ha diseñado un nuevo concepto de establecimiento que reorganiza el supermercado alrededor de los procesos, da más protagonismo a los productos frescos y concentra buena parte de la preparación de alimentos en un único espacio. La compañía prevé invertir 3.700 millones de euros hasta 2033 para extenderlo por toda su red.
El cambio ya se puede ver en Madrid y Bilbao. En la capital, Mercadona ha estrenado su primera Tienda 9 en Chamberí, en la calle Joaquín María López, 7, después de una inversión de 9,2 millones de euros. En Bilbao, la cadena ha abierto otro establecimiento de este modelo en Miribilla, con una inversión de 1,9 millones.
Pero ¿qué va a notar realmente quien entre a hacer la compra?
Más frescos y una tienda organizada de otra manera
La diferencia más evidente estará en la distribución. Mercadona abandona progresivamente la lógica de una tienda organizada por negocios o secciones independientes para pasar a un modelo basado en procesos. El objetivo declarado por la compañía es hacer que la compra resulte más ágil y sencilla, al mismo tiempo que se aprovecha mejor el espacio disponible.
Uno de los grandes protagonistas será el Obrador Central. Allí se concentrarán procesos que antes estaban repartidos por distintas zonas del supermercado, como el corte, la cocción y el envasado de determinados productos frescos preparados en la propia tienda.
La consecuencia para el cliente es bastante sencilla: más superficie disponible en la zona de venta para los productos frescos. La compañía también está reorganizando la ubicación de determinadas categorías para facilitar el recorrido por el establecimiento y hacer más eficiente la reposición.
El supermercado también cambia por dentro
Buena parte de las novedades no se ven a primera vista. La Tienda 9 incorpora nuevas herramientas digitales y dispositivos destinados a facilitar la autogestión del establecimiento y agilizar la toma de decisiones.
También cambia la tecnología de las zonas de frío. Los nuevos murales incorporan sistemas Aerofoil, diseñados para reducir la pérdida de aire frío hacia los pasillos. Mercadona utiliza además CO₂ como refrigerante y está actualizando las salas de máquinas y otros equipos técnicos.
Según las cifras comunicadas por la compañía, estas medidas pueden permitir ahorrar hasta un 10% de energía y hasta un 40% de agua frente al modelo anterior.
Es decir, lo que el cliente verá como un cambio de pasillos y productos es, en realidad, una transformación bastante más profunda de la maquinaria que hace funcionar el supermercado.
Madrid y Bilbao estrenan el cambio
La llegada de la Tienda 9 a Madrid tiene un escenario especialmente significativo: Chamberí. El establecimiento de la calle Joaquín María López cuenta con 48 trabajadores, de los que 28 corresponden a nuevos empleos, y dispone de 37 plazas de aparcamiento, cuatro de ellas para vehículos eléctricos, además de ocho plazas para bicicletas.
En Bilbao, el nuevo supermercado de Miribilla, situado en la calle Doctor Espinosa Orive, 2, cuenta con 54 empleados. La reforma ha supuesto 1,9 millones de euros y en ella han participado 39 proveedores de obra y alrededor de 150 personas durante los trabajos.
Ambos establecimientos abren de lunes a sábado, de 9.00 a 21.30 horas.
Mercadona quiere llevar la Tienda 9 a toda su red
La transformación no se quedará en unas pocas tiendas piloto. Mercadona prevé cerrar 2026 con alrededor de 60 establecimientos adaptados al nuevo modelo y continuar después con la renovación progresiva de su red hasta 2033. El plan contempla una inversión total de 3.700 millones de euros.
La Tienda 9 es, por tanto, el siguiente capítulo de una transformación que Mercadona lleva años realizando. El modelo sustituye progresivamente a la denominada Tienda 8, que la compañía comenzó a implantar en 2016 y que llegó a convertirse en el estándar de buena parte de su red.
La diferencia es que ahora el cambio no consiste solamente en modernizar el supermercado. Mercadona está intentando rediseñar cómo funciona una tienda desde dentro para que el cliente perciba una compra más sencilla desde fuera.
Y esa es probablemente la novedad más importante de todas: el Mercadona que viene no pretende parecer simplemente nuevo. Pretende funcionar de otra manera.

