Pedro Sánchez pegó este sábado un volantazo a su legislatura. El presidente del Gobierno anunció la mayor remodelación de su Ejecutivo. Cesó a siete de los 23 miembros del Consejo de Ministros y anunció un cambio de cartera. La crisis de Gobierno no afecta a las carteras de Unidas Podemos ni al bloque de los ministros económicos. La principal tarea del nuevo equipo Ejecutivo, en palabras de Sánchez, es la recuperación económica. Para ello, contará con una Nadia Calviño convertida en vicepresidenta primera y con más peso que nunca.

La remodelación, avanzada por la Cadena Ser a primera hora del sábado, cogió por sorpresa a la mayoría de ministerios, según La Información. El baile de salidas y entradas se fue filtrando a varios medios de comunicación a lo largo de la mañana. La declaración institucional de Sánchez no llegó hasta pasadas las 14:30 horas. Antes, siguiendo lo establecido por la Consitución, el presidente comunicó los cambios al rey Felipe VI.

«Una vez superado lo más duro de la pandemia, el nuevo Gobierno tendrá como principal tarea consolidar la recuperación económica y también la creación de empleo. Y, sin duda alguna, gestionar esa enorme responsabilidad que representan los fondos europeos para modernizar y apuntalar aún más nuestra economía. Cuando restan 30 meses de legislatura, el Gobierno comienza una nueva etapa», señaló el presidente.

Todos los cambios

La estructura del nuevo Gobierno tendrá tres vicepresidencias en vez de cuatro. La ministra de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, hasta ahora vicepresidenta segunda, se convertirá el lunes en vicepresidenta primera tras la salida de Carmen Calvo. Este cambio asciende a Yolanda Díaz (Trabajo) como vicepresidenta segunda y a Teresa Ribera (Transición Ecológica) como vicepresidenta tercera.

Carmen Calvo también dejará de ser la ministra de Presidencia. Su lugar lo ocupará Félix Bolaños, actual secretario de la Presidencia y una de las personas de mayor confianza del presidente. Raquel Sánchez, alcaldesa de Gavá, será la nueva ministra de Transportes en sustitición de Ábalos. La ministra de Exteriores, Arancha González Laya, también sale del Gobierno y deja su puesto en manos de José Manuel Albares, actual embajador de España en París.

En la mesa del nuevo Consejo de Ministros, que se reúne el martes por primera vez, también se sentará Pilar Llop, hasta ahora presidenta del Senado. La socialista sustituirá a Juan Carlos Campo en la cartera de Justicia. También abandona el Gobierno el ministro de Ciencia, Pedro Duque, al que remplazará Diana Morant, alcaldesa de Gandia. Tampoco seguirá José Manuel Rodríguez Uribes como ministro de Cultura y Deporte. El cargo lo ocupará Miquel Iceta, que fue nombrado ministro de Política Territorial a principios de año. La plaza de Iceta en el ministerio territorial la ocupará otra política municipal: Isabel Rodríguez, actual alcaldesa de Puertollano, que asume también la Portavocía del Gobierno, hasta ahora en manos de María Jesús Montero.

Isabel Celaá es otra de las ministras que no continuará en esta nueva etapa del Ejecutivo. Para sustituirla al frente del Ministerio de Educación y Formación Profesional, Sánchez ha elegido a Pilar Alegría, delegada del Gobierno en Aragón. El jefe de Gabinete de Pedro Sánchez, Iván Redondo, es la otra salida que completa la reestructuración del Gobierno. El asesor, mano derecha de Pedro Sánchez en los últimos años, abandona su aventura política por decisión propia. Lo sustituirá Oscar López, un socialista de partido que deja la presidencia de Paradores y que ya fue ‘número tres’ de Alfredo Pérez Rubalcaba.

Calviño, con más poder

Sánchez subrayó ayer que la principal tarea de su nuevo equipo Ejecutivo es la recuperación económica. Un objetivo que, sin embargo, dependerá del bloque de ministros económicos, que se mantiene igual que antes. Ni Nadia Calviño (Asuntos Económicos) ni José Luis Escrivá (Seguridad Social) ni Reyes Maroto (Industria) ni María Jesús Montero (Hacienda) ni Teresa Ribera (Transición Ecológica) verán reducidas sus funciones. Al contrario: Calviño y Ribera ascienden un puesto en el escalafón gubernamental convirtiéndose en vicepresidenta primera y tercera, respectivamente. Y María Jesús Montero, además de ministra de Hacienda, también lo será a partir de ahora de Función Pública, aunque abandona la Portavocía del Ejecutivo.

El ascenso de Calviño a ‘número dos’ de Sánchez evidencia la prioridad de la recuperación económica de esta nueva etapa. Y el presidente confía para ello en las sendas marcadas por sus ministros del ramo. La ortodoxia de Calviño, eso sí, tendrá en frente a las posturas más sindicalistas de Yolanda Díaz, ministra de Trabajo y princiapal interlocutora de Unidas Podemos con Sánchez en el Gobierno de coalición. Entre los dos partidos existen distintas posiciones sobre asuntos claves como la reforma laboral o el salario mínimo laboral (SMI). El núcleo económico también deberá lidar en los siguientes meses con el reparto de los 70.000 millones que España recibirá de los fondos europeos.