Esta evolución desfavorable coincide con un descenso del 20,3% en la cifra de negocios de la compañía, que ascendió a 165 millones de euros entre enero y marzo, frente a los 207 millones registrados un año antes, según se desprende de las últimas cuentas financieras de la empresa.
Esta caída en la facturación responde a la reducción del tráfico ferroviario registrada durante los primeros meses del año, después de que el servicio se viese alterado tras los accidentes mortales de enero en Adamuz (Córdoba) y Gelida (Barcelona).
La sucesión de varios incidentes a lo largo de pocas semanas obligó a Adif a imponer limitaciones de velocidad y reprogramaciones del servicio, que junto a la suspensión del servicio Madrid-Andalucía produjeron una merma en los cánones que Renfe, Iryo y Ouigo pagan por el uso de las vías.
Además, Adif AV ha provisionado 18 millones de euros para cubrir cualquier indemnización a la que tuviese que hacer frente por el accidente de Adamuz y que no esté cubierta por su seguro de responsabilidad civil.
La reducción del volumen de ingresos también arrastró al resultado de explotación a terrenos negativos, arrojando un balance desfavorable de 40,3 millones de euros, en contraste con el beneficio operativo de 11,9 millones obtenido en los tres primeros meses del año 2025.

