En el marco de la edición número 200 de la Cowes Week (la regata más antigua del planeta, cuna histórica de la vela mundial), la princesa Ana de Inglaterra quiso conocer de primera mano el trabajo de Dani Anglada Pich, regatista ciego que entrena en el Port Masnou y compite bajo los colores del Club Nàutic El Masnou, y lidera la asociación Yes We Sail. Que la institución náutica más tradicional de Gran Bretaña se detenga a escuchar el proyecto de un marino catalán habla, por sí solo, del alcance que ha adquirido su historia.
El encuentro tuvo lugar el pasado 2 de agosto en el East Cowes Sailing Club, engalanado con banderas de club y gallardetes de señales náuticas para recibir a la princesa Ana en una visita institucional al club y a sus voluntarios, motor de una vela cada vez más inclusiva y accesible. En medio de la celebración, Anglada tomó la palabra —gafas oscuras, bastón en la mano— para explicarle a la princesa, entre gestos y con la misma pasión con la que navega, cómo un regatista ciego lee el mar: el sonido del viento en la vela, la vibración del casco, el tacto del timón. Ana escuchaba con atención y sonreía, visiblemente conmovida, mientras le pedía detalles sobre la navegación con el Patí Català adaptado y sobre la travesía que lo llevó, en solitario y sin escalas, a rodear la Isla de Wight: 70 millas náuticas y 13 horas y 8 minutos de mar, viento y determinación.
Como gesto de agradecimiento por el interés mostrado, Yes We Sail entregó a la princesa Ana una placa conmemorativa en reconocimiento a su encuentro y a su compromiso con la vela inclusiva. La Familia Real británica cuenta, además, desde ese día, con un ejemplar del libro oficial del centenario El Patí de Vela / El patín a vela (1925-2025), publicado en noviembre de 2025 por la ADIPAV.
Un camino que empezó con una pérdida y se convirtió en propósito
Anglada, marino mercante y patrón, perdió la vista a los 31 años tras la explosión de un extintor a bordo de un buque en el que navegaba, cerca de Hawái. Lejos de alejarlo del mar, aquella pérdida lo devolvió a él: encontró en la vela una forma de seguir adelante y, con el tiempo, una causa. De esa convicción nació Yes We Sail, la asociación con la que desarrolla protocolos y tecnología —basada en IoT, sonificación de datos y guiado háptico— para que las personas con discapacidad visual puedan navegar con autonomía y seguridad.
El reconocimiento en Cowes coronan doce meses excepcionales para Anglada y para Yes We Sail. En diciembre de 2025, una tripulación formada en apenas tres semanas y liderada por Anglada logró la medalla de plata en el primer Campeonato del Mundo de Vela Inclusiva, disputado en Al Mussanah, Omán, superando a equipos británicos con más de 15 años navegando juntos. A ese hito se sumaron la selección de Yes We Sail entre los cuatro mejores equipos del mundo para el World Sailing Team of the Year Award 2025 en Dublín, el reconocimiento como Espíritu Deportivo 2025 por la Unió de Federacions Esportives de Catalunya y el ser el primer regatista invidente en competir en un Campeonato de Cataluña de Patín de Vela. Todo ello después de haberse convertido, en julio de 2025, en la primera persona invidente en circunnavegar en solitario y sin escalas la Isla de Wight.

El respaldo del Port Masnou y el Club Nàutic El Masnou: el próximo paso es una escuela de vela adaptada
El Port Masnou y el Club Nàutic El Masnou, base náutica de Anglada, respaldan cada una de estas acciones y ya trabajan junto a él en un objetivo a corto plazo: la creación de una escuela de vela adaptada que permita replicar, en casa, el modelo de inclusión que Yes We Sail ha llevado hasta los círculos más exigentes de la vela internacional. El interés mostrado por la princesa Ana no hace sino confirmar que el camino iniciado en el Masnou tiene una proyección que ya trasciende fronteras.
Con la vista puesta en Brisbane 2032 —donde Yes We Sail impulsa la recuperación de la vela adaptada como disciplina paralímpica—, Dani Anglada, el Port Masnou y el Club Nàutic El Masnou siguen sumando pasos hacia una náutica verdaderamente accesible para todos.

