Según el Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología (INGV) de Italia, han surgido densos flujos de lava de dos conductos situados a 2.360 y 2.750 metros de altitud. Desde entonces se han formado otros dos nuevos flujos de lava.
Las operaciones aéreas se han visto interrumpidas desde el viernes, aunque el espacio aéreo no se ha cerrado por completo hasta los últimos días, tal y como recoge ‘DPA’.
Los pasajeros afectados, de los cuales se estiman en aproximadamente unos 30.000, están intentando trasladarse al aeropuerto de la capital, Palermo. Además, muchos turistas en Sicilia han tenido que prolongar su estancia, ya que el alojamiento en el destino italiano está completo.
El volcán Etna, que supera los 3.300 metros de altura, entra en erupción con regularidad y se encuentra bajo vigilancia constante.

