
PALMA, 11 (EUROPA PRESS)
La empresa municipal Emaya y más de 554 establecimientos hosteleros de la ciudad de Palma están participando este verano en la séptima edición del #MovimientoBanderasVerdes de Ecovidrio, destinado a revalidar la Bandera Verde de la Sostenibilidad.
Mediante esta campaña, se busca, un año más, reconocer el esfuerzo de la hostelería local y el activismo de los municipios costeros en favor de la circularidad, especialmente en lo que se refiere a la gestión correcta de los residuos. Palma está compitiendo con otras 27 localidades de Baleares, según ha indicado el Consistorio en un comunicado.
A través del compromiso de los municipios de las regiones participantes, Ecovidrio pretende dar respuesta al incremento de la generación de envases de vidrio en las zonas litorales de nuestro país durante la época estival.
El regidor de Medio Natural y Entornos Saludables, Llorenç Bauzá, ha defendido la idea de que el turismo y la sostenibilidad deben ir de la mano en nuestra ciudad.
«Gracias al compromiso de nuestros hosteleros y el esfuerzo diario de Emaya, este verano estamos dando un paso decisivo hacia la construcción de un entorno más limpio, circular, sostenible y respetuoso con el Medio Ambiente», ha afirmado.
A nivel nacional, el #MovimientoBanderasVerdes suma este año 12.000 establecimientos hosteleros y más de 120 municipios. Estos últimos, entre los que se halla Palma, están compitiendo por obtener una de las nueve Banderas Verdes de la Sostenibilidad de Ecovidrio, de las que se entregarán dos en las Islas, dos en Andalucía, dos en Catalunya, dos en la Comunitat Valenciana y una en la Región de Murcia.
En palabras del coordinador de Ecovidrio en las Islas, Iván Tolsà, la organización se siente «muy orgullosa por tener la oportunidad de celebrar una nueva edición de este certamen, y contar una vez más con la ayuda de hosteleros y municipios para dar respuesta al notable incremento de generación de residuos que registran las zonas costeras con las cifras más elevadas de ocupación turística durante el verano».
En el contexto de la campaña, que se inició el pasado 1 de julio y finalizará el 31 de agosto, Ecovidrio ha instalado un total de 200 nuevos contenedores y ha entregado gratuitamente cerca de 1.300 cubos con ruedas para que los participantes, tanto ayuntamientos como establecimientos, puedan transportar sus residuos.
Igualmente, como ha ocurrido en ediciones anteriores, se brinda a los hosteleros formación ambiental y sobre economía circular, a través de las sesiones impartidas por cerca de 100 educadores ambientales, que se encargan de visitar los locales que toman parte en la iniciativa.
En cuanto al ámbito de los ayuntamientos, cada municipio que pretenda competir por ganar una Bandera Verde deberá cumplir una serie de requisitos basados en varios criterios, como el incremento del volumen de recogida selectiva de envases de vidrio respecto al año anterior; la acreditación de una participación en la campaña de, al menos, el 50 por ciento de los establecimientos hosteleros locales, y el desarrollo de acciones de fomento de la campaña entre la hostelería, priorizando su difusión ante la ciudadanía y los visitantes.

