Starlite vivió anoche uno de los momentos cumbres del festival. Y no porque celebrase, como cada año, su tradicional gala solidaria. Sino porque anoche tuvieron una invitada de exepción: Telma Ortiz (Oviedo, 52 años). La hermana de la reina Letizia, conocida por mantener un perfil discretísimo y alejado de los focos, se subió al escenario de la cita marbellí para pronunciar un discurso centrado en la ayuda humanitaria, la solidaridad y la reconstrucción de los países afectados por catástrofes. Bajo el lema ‘Amor y paz’, Marbella volvió a acoger una de las noches más destacadas del verano, con numerosos invitados y un mensaje que, en esta ocasión, puso el foco en quienes más necesitan ayuda.
«Amor y paz y estar envuelto en este halo de alegría es lo que todos y todas nos gustaría en la vida, siempre, pero desgraciadamente eso no es así», comenzó Telma. «Nos rodean crisis humanitarias, guerras, genocidios, catástrofes naturales o creadas por la mano del hombre», continuó, aunque quiso dejar claro que su intervención no pretendía romper el carácter festivo de la noche: «No queremos entristecer a nadie, esto es una velada, una noche de celebración».
Telma Ortiz intervino junto a Alfonso Cisneros, en representación de Venezuela Sin Límites y Unidos en Red, para presentar la alianza entre ambas organizaciones con el objetivo de contribuir a la recuperación y reconstrucción de Venezuela tras los terremotos del pasado 24 de junio, que dejaron algunas zonas del país completamente asoladas.
Durante su intervención, la hermana de la reina Letizia quiso poner en valor el carácter solidario de la gala y agradeció a la Fundación Starlite, Unidos en Red y Venezuela Sin Límites el espacio para trasladar su mensaje. «Celebramos la cultura, celebramos el arte, la solidaridad y la filantropía, o como me gusta a mí llamarlo, el altruismo consciente y eficiente«, afirmó.
Con una experiencia de más de una década en el ámbito humanitario, Telma quiso destacar que la ayuda no puede terminar cuando desaparece la atención mediática. «Cuando la atención mediática se desvanece, cuando los rescatistas, los equipos de emergencia, las agencias humanitarias nos vamos, queda un trabajo hecho, un trabajo duro, un trabajo necesario, pero es solamente un parche», explicó.
Para Ortiz, ese es precisamente el momento en el que comienza una nueva etapa. «No se trata solo de responder a la emergencia, se trata de construir y, sobre todo, de reconstruir mejor«, defendió. Una reconstrucción que, según señaló, debe hacerse «con más resiliencia, con más sostenibilidad y oportunidad para las generaciones futuras».
Su discurso terminó con un mensaje de esperanza para Venezuela: «Venezuela tiene por delante un enorme desafío, pero también una gran oportunidad. Hoy podemos transformar la solidaridad en acción, la acción en reconstrucción y la reconstrucción en esperanza«.
La intervención de Telma sorprendió también por la imagen que escogió para la ocasión. Con un vestido asimétrico y unos pendientes grandes en forma floral alejándose de sus habituales trajes de chaqueta y looks de corte más profesional que suele llevar en sus apariciones públicas.
La elección del escenario no resulta casual. La ayuda humanitaria ha sido el principal ámbito de su trayectoria profesional, mucho antes de que su parentesco con la reina Letizia la situara en el foco mediático. Economista de formación, Telma Ortiz trabajó durante más de una década sobre el terreno para organizaciones como Cruz Roja Española, Médicos Sin Fronteras, Naciones Unidas y la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID). Su experiencia la llevó a participar y gestionar proyectos en situaciones de crisis en África, Asia, Oriente Próximo, Europa y América del Sur.

