Opinión Salvador Sostres

Oaxaca. Joan Begur ha vuelto a la ciudad

Los tacos, el guacamole y las salsas de inspiración mexicana forman parte de la propuesta gastronómica de Oaxaca, el restaurante barcelonés de Joan Begur.

Una de las mejores noticias gastronómicas de Barcelona es que Joan Begur ha vuelto a la ciudad. Begur es el autor de Oaxaca, el restaurante mexicano que forma parte del grupo Sagardi de Iñaki Viñaspre.

Oaxaca es un restaurante que intenta ser fiel a la cocina mexicana original, no es una interpretación mediterránea de aquella cocina, ni una versión creativa. Paco Méndez fue durante mucho tiempo una visión creativa de la cocina mexicana, y fue de una gran belleza, talento e interés. Hoja Santa, Niño Viejo y el actual Come son restaurantes que para siempre llevaremos en nuestros corazones.

En cambio Joan Bagur intenta que se coma en Barcelona como se come en las distintas regiones de México. Además, también ha traído de su largo viaje mexicano una larga colección de mezcales, algunos de ellos fabricados bajo su instrucción. Es imposible no adentrarse con gran placer en este mundo cuando sabes lo que estás haciendo; pero si no te lo explican bien es complicado de entender.

Oaxaca siempre ha sido un restaurante muy agradable y muy bonito, y en el que nos han tratado muy bien, pero el hecho de que el señor Begur esté de vuelta, instalado plenamente en su cocina, ha provocado que el nivel gastronómico de la casa haya subido extraordinariamente. Es mágico ir a comer cuando está él y pedirle que se encargue del menú, con versiones pequeñas de cada uno de sus platos de modo que sea posible probar más y no quedar reducido a tres o cuatro impactos.

Teresa, colombiana, es la jefa de sala; una jefa de sala con la que se puede contar para todo, que entiende lo que le dices y que tiene más interés en que estés bien que en demostrarte que la que manda es ella. Parece grotesco tenerlo que decir. Pero basta darse una vuelta por los restaurantes de Barcelona para darse cuenta y comprobar que Teresa es una excepción.

Su nombre real es Eduardo, pero es su deseo que le llamemos Nacho. Cordobés, barman. Por las buenas margaritas que prepara, merece que le llamemos como a cada momento le venga en gana. También Jonathan, colombiano como Teresa, prepara margaritas de gran nivel, entre ellas la muy recomendable spicy margarita.

Es festivo empezar por la barra, pedir las dos margaritas de entrada, y acudir luego al restaurante por el pasillo interior. En la medida de lo posible, y de lo que Joan diga, hay que inclinarse por el menú de las pequeñas cosas; pero algunas grandes piezas de la casa, como un jarrete de cerdo, son impresionantes para unos tacos inolvidables.

No cada día una ciudad recupera a un chef tan importante. La ausencia ha sido larga y la hemos acusado, pero al haber estado Joan en México, en formación permanente a través de la experiencia, los beneficios son ahora muy importantes para este sensacional, renacido Oaxaca.

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