En el caso de las 18 bodegas elaboradoras integrales, aquellas que llevan a cabo todo el proceso de elaboración de principio a fin de su misma propiedad, se llega a pagar hasta 1 euro el kilo por uva ecológica vendimiada a mano, informa la DO en un comunicado este miércoles.
Estos precios se alcanzan después de que las previsiones iniciales de un excedente de producción alrededor del 30% se hayan visto matizadas por la falta de lluvias del último mes y medio, «hecho que ha reducido el rendimiento del viñedo, dando pie a que las bodegas acaben adquiriendo más uva de lo previsto inicialmente».
MEDIDAS DE PROTECCIÓN
La presidenta del Consell Regulador de la D.O. Cava, Marta Vidal, ha valorado que el Cava tiene una «importancia primordial en la pervivencia del viñedo» y en la creación de productos que internacionalizan y dan un recorrido a los viñedos catalanes.
«Por eso pagamos más por la calidad, y por eso hemos puesto en marcha medidas para que las oscilaciones del clima no las acabe pagando quien menos puede asumirlas», ha añadido.
Entre estas medidas para proteger el sector, se establece un rendimiento máximo de 10.000 kilos por hectárea para la producción inmediata de Cava de Guarda, y se consolida la provisión de garantía cualitativa, con el objetivo de absorber las oscilaciones de producción derivadas de la sequía o de añadas excepcionales.
Además, el sector trabaja con la Generalitat para financiar esta reserva a través del ICF, y complementa el esfuerzo con ayudas que cubren el 60% del coste de producción de mosto concentrado rectificado, con el que las bodegas sustituyen al azúcar de caña importado por el mosto de los propios viñedos.

