Granjas verticales, carne de origen vegetal, proteínas cultivadas, instalaciones de insectos, cuero de micelio, robótica agrícola, plataformas de carbono… Eugen Kaprov, autor del blog The New Bioeconomy, ha recopilado la lista de los 113 fracasos más sonoros de los tres últimos años en el ámbito agrifood mundial. Empresas que consiguieron recaudar 18.500 millones de dólares en capital riesgo y alcanzaron 31.000 millones de capitalización bursátil, pero acabaron colapsando entre 2023 y 2026.
Quizás el mundo de la alimentación sea uno de los espacios más complicados para acompasar la innovación disruptiva con las demandas de los consumidores. Pero siempre aparecen pistas si se está alerta. El Instituto de Tecnólogos de Alimentos (IFT) acaba de celebrar en Chicago su evento anual FIRST, uno de los más influyentes del mundo para otear las novedades en agrifoodtech. Se ha encontrado con un interés muy evidente por los alimentos que complementen la salud personalizada que viene.
Así lo acredita, por ejemplo, la elección de la startup ganadora del concurso The Pitch!, llamada Nurtured Nuts. En alianza con AgriNetica, filial de BetterSeeds, especializada en la edición genética mediante tecnología CRISPR, ha creado un cacahuete apto para muchos alérgicos sin perder sabor, valor nutricional y versatilidad.
Ya ha sido aprobado por el Departamento de Agricultura norteamericano (USDA) y se cultiva a escala comercial en un campo de Georgia. Lo que hace que los cacahuetes para alérgicos modificados genéticamente de Nurtured Nuts sean una opción tan empresarialmente atractiva es que se usarán para fabricar mantequilla de cacahuete, barritas proteicas, polvos y otros aperitivos. El primer producto saldrá a la venta en 2027.
Si se analiza la propuesta de las otras startups que competían con Nurtured Nuts, es posible leer una segunda tendencia emergente: Symbio Bioculinary y Fermenstation reciclan residuos alimentarios y de biomasa para convertirlos en ingredientes novedosos y de alto valor. Fuera de catálogo está, eso sí, la propuesta tecnológica de Liquid Orchard, un sistema patentado de chorro de alta presión que transforma frutas y verduras enteras en bebidas nutritivas, ricas en fibra natural y fitonutrientes.
El tercer gran cambio observado con claridad en el IFT FIRST de Chicago es el más potente. Lleva la etiqueta de companion food, algo así como “comida de acompañamiento”. Se trata de construir una industria agroalimentaria para los usuarios de medicamentos GLP-1 contra la obesidad como Ozempic y Wegovy.
Los datos son contundentes. Según una encuesta de KFF Health Tracking, aproximadamente uno de cada ocho adultos estadounidenses (12%) dice estar tomando actualmente un medicamento GLP-1 para bajar de peso y otro 14% está interesado en obtener una receta en el futuro. Datassential eleva ese porcentaje, con datos recientes, a un impresionante 38% de los consumidores y dice que serán más a medida que los precios y los efectos secundarios de estos medicamentos sigan disminuyendo.
Los fármacos contra la obesidad actúan sobre la hormona de la saciedad GLP-1, atenúan las señales de hambre en el cerebro y ralentizan la digestión. Al suprimir los antojos, las ventas de algunas categorías de alimentos envasados están disminuyendo. Kantar y SC Johnson aseguran que, seis meses después de comenzar con la medicación, el gasto en patatas fritas y bocadillos salados disminuye un 11%, en bollería de panadería un 9% y en refrescos un 6,5%. Sólo hay que hacer cuentas.
Las empresas de alimentos y bebidas están tratando de comprender cómo pueden satisfacer mejor las necesidades de los consumidores en este mercado nuevo y en evolución. El impacto puede extenderse a toda la cadena alimentaria, porque quienes toman medicación GLP-1 gastan menos en el supermercado y van más en las tiendas de alimentos integrales y naturales. ¡El 39% de ellos compra menos comida!
Quieren productos nuevos y personalizados. La tendencia se dirige hacia una alimentación más consciente, según Nestlé Health Science. Son consumidores que calculan atentamente cómo afecta lo que comen a su salud. Nestlé lanzó Vital Pursuit para controlar explícitamente las porciones y aumentar las proteínas pensando en los usuarios de GLP-1. Otras empresas están adoptando un enfoque más moderado.
Robert F. Kushner, experto en obesidad de la Universidad Northwestern, explica en Food Technology Magazine que las empresas alimentarias necesitan replantearse la idea de «la comida como calorías» y deben pensar en nuevos productos que actúen como «sistemas de administración de nutrientes importantes». Cuando una persona toma esos medicamentos no piensa que le falte nada, por eso se observan tantas deficiencias nutricionales en su dieta. “Necesitamos alimentos que esos consumidores realmente quieran comer”, dice Kushner.
Todavía se observan una enorme variedad de respuestas a esa pregunta. La empresa Ingredion ha detectado que mucha gente busca sabores más suaves y sutiles, en ocasiones prefieren texturas que contrarresten la sequedad con hidratación y que tengan una sensación más ligera y aireada en la lengua. Datassential estima que el 42% de los restaurantes que ha analizado está considerando agregar productos aptos para GLP-1.
Hay quien opta por una tercera vía. La startup Evolv ha presentado Evolv GLP-1 como el primer suplemento dietético oral de GLP-1. Dice que imita los mecanismos del fármaco para regular el apetito y el metabolismo. Lo vende en tabletas, tiene una vida media de un día, en comparación con la semana que duran las inyecciones de GLP-1, y sobre todo asegura que puede ser una buena alternativa para quienes no toleran los efectos secundarios de la semaglutida.
Los experimentos fallidos en el mundo de la alimentación de base tecnológica sobre los que reflexiona Eugen Krapov han motivado una enorme reflexión acerca de cuál es el secreto para que un nuevo bocado movilice a las masas de consumidores. No es fácil identificar necesidades por cubrir. La salud personalizada, no vinculada ya forzosamente a la enfermedad, hace tiempo que abre nuevas vías para de la industria alimentaria. Ahora puede impulsar directamente la reinvención de toda la cadena.

