
PALMA, 5 (EUROPA PRESS) MÉS per Palma ha rechazado la celebración de una corrida de toros este jueves en Palma y ha acusado a PP y Vox de convertir la ciudad en un escenario de «un espectáculo basado en la tortura y la muerte de animales».
En un comunicado, la formación ecosoberanista ha rechazado igualmente que se permita la entrada de menores al festejo «como si se tratara de un espectáculo familiar».
«Es una contradicción insostenible que Palma presuma de ser Ciudad Amiga de la Infancia mientras el gobierno del PP permite que los menores presencien un espectáculo de crueldad animal. Educar en el respeto y, a la vez, normalizar la violencia contra los animales es incompatible», ha señalado la portavoz de la formación en Cort, Neus Truyol.
MÉS per Palma ha agradecido al movimiento animalista que desde hace décadas lucha por la abolición de las corridas de toros. «La sociedad lo tiene claro y no quiere ni violencia ni tortura contra los animales. Los políticos tienen que trabajar por el bienestar animal. Trabajaremos para recuperar la Palma y la Mallorca sin sangre que reivindican estas entidades», ha añadido Truyol.
Los ecosoberanistas han reclamado que recupere el liderazgo en la defensa del bienestar animal y deje atrás unos espectáculos que, a su juicio, cada vez tienen menos apoyo social.
La formación ha defendido que las instituciones tienen que promover una educación basada en el respeto, la convivencia y la empatía, y no legitimar prácticas «que convierten el sufrimiento de un ser vivo en entretenimiento».
«No hay ninguna tradición que justifique la tortura. Palma tiene que ser una ciudad que proteja a los animales y también a los niños de los mensajes que banalizan la violencia. Tenemos que volver a ser una ciudad digna y orgullosamente antitaurina», ha afirmado.
Igualmente, los ecosoberanistas han lamentado que el alcalde de Palma no haya querido marcar distancias con estos espectáculos y que, al contrario, haya asistido a actos de apoyo, lo que entienden como un aval político a una práctica «cada vez más cuestionada por la sociedad».
«Un alcalde no solo gestiona una ciudad. También representa unos valores. Palma necesita un liderazgo que defienda la vida, la empatía y el respeto, no que legitime la crueldad. No hablamos de cultura, hablamos de tortura. Y una ciudad del siglo XXI no puede mirar hacia otro lado», ha concluido Truyol.

