De las calles más pobres de un barrio marginal de Kampala, en Uganda, a bailar con Shakira en la final del Mundial. Los Ghetto Kids, un grupo liderado por Kavuma Dauda (Kampala, Uganda, 47 años) se convirtieron en uno de los protagonistas en el Mundial. Dauda es un profesor de matemáticas, apasionado de la música, que fue huérfano y creció en la pobreza extrema. Consiguió ayuda de un desconocido para seguir adelante y desde ese momento, hizo una promesa consigo mismo de ayudar a todo el que pudiera, como habían hecho con él.
Ahora, después de compartir escenario con Shakira en la final del Mundial, queda la duda de si los Ghetto Kids volverán a bailar junto a la cantante colombiana en Madrid. El próximo 18 de septiembre comenzará la etapa europea de la gira Las Mujeres Ya No Lloran, que tendrá Madrid como único destino y que llevará a Shakira a ofrecer 12 conciertos en la capital, hasta el 11 de octubre. La artista cerrará así su gira mundial con una residencia en el Estadio Shakira, un recinto temporal integrado en Macondo Park, un espacio inspirado en la obra de Gabriel García Márquez y que contará con ocho pabellones dedicados a la gastronomía, el arte, el cine, la literatura y la música, además de una zona infantil llamada Macondito. El complejo abrirá desde las doce del mediodía antes de los conciertos nocturnos y tendrá capacidad para unas 50.000 personas. Por el momento, no se sabe si los Ghetto Kids formarán parte de alguno de estos espectáculos, aunque los niños han sido vistos pasando unos días en la playa junto a Shakira.
Con esa idea nació en 2014 Ghetto Kids. Dauda reunió a varios niños de un orfanato de Katwe, uno de los barrios más desfavorecidos de Kampala, sin un plan definido, un local o grandes recursos. Su único propósito era ofrecerles un lugar donde aprender y bailar, utilizando la música como una herramienta para rescatar a niños huérfanos o en situación de vulnerabilidad.
Desde entonces, por el grupo han pasado varias generaciones de niños, todos ellos procedentes de entornos desfavorecidos, que conviven, aprenden y desarrollan su talento a través del baile. Más que un grupo fijo, Ghetto Kids se ha convertido en un proyecto que da continuidad a nuevas generaciones de menores con historias similares. Su primera gran oportunidad llegó cuando comenzaron a compartir vídeos bailando en redes sociales. Uno de ellos, al ritmo de la canción «Sitya Loss», les dio visibilidad y supuso el primer paso de una trayectoria que poco después traspasaría las fronteras de Uganda.
El reconocimiento internacional llegó en 2016, cuando participaron en el programa británico «Britain’s Got Talent», una aparición que les permitió darse a conocer ante el gran público y consolidarse como uno de los grupos infantiles de baile más populares del momento.
Años después, su historia volvió a dar un giro inesperado. Shakira vio un vídeo en el que los niños bailaban «Dai Dai», la canción oficial del Mundial de Fútbol de 2026, y decidió invitarlos a formar parte del espectáculo del descanso de la final. Así, los jóvenes ugandeses compartieron escenario con la cantante colombiana y con Burna Boy en uno de los eventos deportivos más vistos del planeta.
Su actuación en la final del Mundial simboliza mucho más que un éxito artístico. Es también el reflejo del proyecto que Kavuma Dauda puso en marcha hace más de una década con la intención de ofrecer una oportunidad a niños que, como él en su infancia, crecieron en condiciones de extrema vulnerabilidad. Un camino que comenzó en las calles de Katwe y que terminó llevando a los Ghetto Kids hasta uno de los escenarios más importantes del mundo.

