Hay inversiones que buscan cambiar mercados y otras que aspiran a cambiar el planeta. Leonardo DiCaprio y Jeff Bezos acaban de anunciar una de las mayores apuestas económicas jamás realizadas en favor de la biodiversidad: un fondo de 200 millones de dólares destinado a evitar la desaparición de 100 especies en peligro crítico de extinción repartidas por 30 países. La iniciativa, bautizada como Phoenix Species Project, nace con una ambición inédita: dejar de gestionar el declive de la naturaleza para empezar a revertirlo.
El proyecto supone un nuevo paso en el compromiso ambiental del actor estadounidense, convertido desde hace años en una de las voces más influyentes del movimiento ecologista internacional, y también refuerza la estrategia filantrópica del fundador de Amazon a través del Bezos Earth Fund, el fondo climático dotado con miles de millones de dólares que impulsa soluciones frente al cambio climático y la pérdida de biodiversidad.
Pero esta vez el objetivo no son las emisiones, la energía o la descarbonización. El foco está puesto en algo mucho más concreto: rescatar aquellas especies que se encuentran al borde de desaparecer para siempre.
Un proyecto de una dimensión inédita
Phoenix Species Project ha sido presentado como la mayor iniciativa filantrópica del mundo dedicada exclusivamente a la recuperación de especies en peligro crítico de extinción.
La financiación inicial asciende a 200 millones de dólares, aportados a partes iguales por Leonardo DiCaprio, a través de su organización Re:wild, y el Bezos Earth Fund, con el respaldo adicional de Age of Union y la Todd Graves Family Foundation.
El objetivo es financiar durante varios años un centenar de proyectos de conservación liderados sobre el terreno por científicos, organizaciones ambientales, comunidades locales y pueblos indígenas, considerados piezas esenciales para garantizar el éxito de las actuaciones.
Lejos de plantear acciones puntuales, la iniciativa apuesta por una financiación sostenida en el tiempo, uno de los aspectos que, según numerosos expertos en conservación, suele marcar la diferencia entre recuperar una especie o asistir a su desaparición definitiva.
Salvar una especie para proteger un ecosistema entero
La filosofía del proyecto parte de una idea sencilla: cuando desaparece una especie, rara vez desaparece sola.
Muchos de los animales y plantas seleccionados desempeñan un papel clave dentro de los ecosistemas en los que habitan. Su desaparición puede desencadenar un efecto dominó que afecta a bosques, ríos, humedales, arrecifes o cadenas alimentarias completas.
Por ello, la estrategia de Phoenix Species Project no consiste únicamente en evitar extinciones, sino en utilizar esas especies como punto de partida para restaurar hábitats enteros.
«Al salvar estas especies, protegemos todo lo que las rodea: los bosques, los ríos y el clima mismo«, aseguró Leonardo DiCaprio al anunciar el lanzamiento de la iniciativa.
De anfibios casi desaparecidos a aves únicas en el mundo
Los proyectos abarcarán especies de prácticamente todos los grandes grupos animales y vegetales.
Entre ellas figuran mamíferos, anfibios, reptiles, aves, peces, invertebrados y plantas distribuidos por los cinco continentes.
La lista incluye especies tan desconocidas como el pez guitarra bocanudo, el cachorrito del Charco Azul, la salamandra verde de Hickory Nut Gorge, el perico nocturno australiano o la planta conocida como botoncillo (Epithelantha micromeris), todas ellas con poblaciones extremadamente reducidas.
Cada una contará con estrategias específicas adaptadas a su situación, desde programas de reproducción en cautividad y reintroducción hasta restauración de hábitats, control de especies invasoras, traslocación de ejemplares o programas de vigilancia sanitaria para reducir enfermedades que amenazan su supervivencia.
La conservación entra en la era de las grandes inversiones
El anuncio también refleja un cambio profundo en la forma en que las grandes fortunas están entendiendo la filantropía ambiental.
Durante décadas, buena parte de las inversiones privadas en sostenibilidad se concentraron en la lucha contra el cambio climático. Sin embargo, en los últimos años la pérdida de biodiversidad ha comenzado a ocupar un lugar central en la agenda internacional.
Informes de organismos como la ONU o la Plataforma Intergubernamental sobre Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos (IPBES) advierten desde hace tiempo de que alrededor de un millón de especies podrían desaparecer durante las próximas décadas si no se intensifican las medidas de protección.
Phoenix Species Project pretende precisamente acelerar esa respuesta mediante financiación privada capaz de actuar con mayor rapidez que muchos programas públicos.
El compromiso ambiental de DiCaprio da un paso más
Para Leonardo DiCaprio, el lanzamiento del fondo representa la continuación de una trayectoria de más de dos décadas vinculada a la conservación.
El actor fue nombrado Mensajero de la Paz de Naciones Unidas para el Cambio Climático, ha producido documentales sobre la crisis climática y en 2021 impulsó Re:wild, organización dedicada a proteger algunos de los ecosistemas más amenazados del planeta.
Phoenix Species Project amplía ahora ese compromiso con una dimensión sin precedentes. «Este proyecto tiene el potencial de transformar radicalmente nuestro enfoque de la conservación«, afirmó el actor durante la presentación.
Una inversión para recuperar, no solo conservar
Lauren Sánchez Bezos, vicepresidenta del Bezos Earth Fund, resumió la filosofía de la iniciativa con una idea que explica el verdadero alcance del proyecto.
«No queremos gestionar su declive. Queremos recuperarlas.» Esa diferencia define la ambición de Phoenix Species Project. No se trata únicamente de impedir nuevas extinciones, sino de demostrar que, con financiación suficiente, planificación científica y colaboración internacional, todavía es posible devolver a muchas especies una oportunidad real de supervivencia.
En un momento en el que la biodiversidad afronta una de las mayores amenazas de su historia, DiCaprio y Bezos han decidido que una parte de su fortuna no sirva para construir empresas, sino para intentar preservar aquello que ninguna economía puede reemplazar una vez desaparece: la vida salvaje.

