Acorde de las fuentes consultadas, el objetivo del veto sería impedir que las tecnológicas chinas puedan instalar ‘malware’ o robar información de centros de dato clave para el desarrollo de la inteligencia artificial.
Entre las medidas contempladas están incluidas las importaciones de nuevos modelos de transceptores ópticos, los cuales transmiten datos a través de los cables de fibra óptica. Esto afectaría a la firma china Zhongji Innolight, especializada en este tipo de suministros.
Las grandes tecnológicas estadounidenses dependen de estos componentes para crear conexiones de alta velocidad entre unidades de procesamiento gráfico (GPU), capaces de ejecutar y entrenar programas de IA.

