«Los bancos españoles han logrado otro conjunto sólido de resultados, extendiendo una tendencia que cada vez más refleja una fortaleza estructural de los beneficios más que solamente los beneficios residuales de mayores tipos de interés», han afirmado los analistas de DBRS.
Los bancos españoles se beneficiaron del momento sólido de España a nivel macroeconómico a pesar del entorno global desafiante. A su vez, esto apoyó un «crecimiento sano» de crédito y generación de comisiones, mientras que se siguieron reduciendo los activos no productivos.
La calificadora de riesgo asegura que la rentabilidad es poco probable que aumente «indefinidamente», aunque se espera un ímpetu positivo para lo que queda de año. Los beneficios para este año se apoyarán en el crecimiento del crédito, una curva de rentabilidades de deuda favorable y un mercado laboral «sólido».
Toda esta situación supone una presión positiva para los ratings entre el corto y medio plazo.
El conjunto de los seis bancos cotizados de España logró un beneficio neto de 20.164 millones de euros entre enero y junio, lo que supone un alza del 18,01% respecto al año anterior. El abultado incremento se debe en gran medida a Banco Santander, por el impacto extraordinario de la venta de su negocio de Polonia.
De su lado, el total de ingresos (margen bruto) de la gran banca fue de 65.470 millones de euros, un 8,9% más. De esa cifra, el margen de intereses se situó en 46.954 millones de euros, un 9,8% más.

