De hecho, el precio promedio del petróleo crudo en los seis primeros meses de 2026 fue de 90,1 dólares, frente a los 71,5 dólares del mismo periodo de 2025, mientras que entre abril y junio el precio promedio se situó en 108,1 dólares, un 62% por encima del coste de un año antes.
De este modo, la cifra de negocio de la petrolera en la primera mitad del ejercicio aumentó un 18,2% interanual, hasta 263.742 millones de dólares (228.902 millones de euros), reflejando «los precios más altos de los productos refinados y químicos, así como del petróleo crudo», lo que se vio compensado parcialmente por la disminución del volumen de ventas de crudo y productos refinados y químicos.
Exclusivamente entre abril y junio, el beneficio neto atribuido de Aramco fue de 32.402 millones de dólares (28.122 millones de euros), un 41,9% más, mientras que los ingresos de la compañía sumaron 139.146 millones de dólares (120.765 millones de euros), un 28,2% más que en el mismo intervalo de 2025.
En este sentido, Aramco ha destacado que, durante el segundo trimestre y durante julio de 2026, en el marco del conflicto en la región, ciertas instalaciones de la compañía y sus filiales en Arabia Saudí fueron objeto de ataques, aunque la empresa ha subrayado que, al cierre del segundo trimestre, «el impacto en estas instalaciones no fue significativo para la situación financiera, los resultados de las operaciones ni los flujos de efectivo de Aramco».
Por otro lado, el consejo de Aramco ha declarado un dividendo base de 21.886 millones de dólares (18.95 millones de euros) en el segundo trimestre, un 3,5% más que hace un año, elevando el dividendo base del primer semestre hasta 43.774 millones de dólares (37.992 millones de euros), un 3,5% más.
«El desempeño de Aramco en el primer semestre de 2026 se caracterizó por la notable resiliencia de nuestro personal y la agilidad de nuestro negocio y operaciones para resistir y responder a las condiciones cambiantes del mercado», ha destacado el presidente y consejero delegado de Aramco, Amin H. Nasser, destacando la capacidad de la compañía de mantener la producción y las exportaciones, al tiempo que impulsaba proyectos clave, a pesar del difícil entorno regional.
«Nuestro papel en la rápida respuesta a la dinámica del mercado a corto plazo, junto con nuestra capacidad para incrementar la producción y centrarnos en la inversión estratégica y el despliegue de tecnología, refuerzan nuestra posición en la economía global», ha defendido.

