La icónica y transgresora cantante jamaicana Grace Jones ha vuelto una vez más a su isla fetiche para celebrar un miniconcierto en la fiesta de ambiente ochentero de ‘Glitterbox’ en la macrodiscoteca Amnesia de Ibiza dentro de las actuaciones programadas para su 50 Aniversario. La modelo, compositora y figura emblemática e influyente del pop, reggae y new wave de la década de los 80 se subió al escenario de la Main Room del club para interpretar sus éxitos internacionales ‘Slave to the Rhythm’, ‘My Jamaican Guy’ y ‘Pull up to the Bumper’, tres de sus archiconocidos temas, acompañada de un percusionista, dos vocalistas de color y la banda sonora de los temas en playback.
Jones actuó enfundada con tres vestuarios diferentes de glitter, acordes a la fiesta Glitterbox, con sombreros y gafas que cambió en las pausas de cada canción. Visiblemente delgada bailó, cantó y mostró su faceta de pantera agresiva y rutilante que la hizo famosa con gestos de boxeo y guiños al público.
La revolucionaria solista trata de mantener su fama y atractivo hedonista sus 80 años como ‘reina de las discos’ pero el joven público de las discotecas actuales no conoce su inmenso bagage como icono de espectáculos futuristas, su soul-new wave misterioso y su influencia del reggae jamaicano. Jones ha vivido desde 1989 grandes aventuras en la isla, actuó en el festival Ibiza 92 en la otrora famosa discoteca KU junto a Miguel Bosé y otros artistas de la época. Su figura fue uno de los emblemas del hedonismo de las noches ibicencas y de sus extravagantes fiestas privadas.
Mantuvo un sonado romance con el playboy y empresario hotelero, Tony Pikes, propietario del archiconocido ‘Hotel Pikes’ quién la acompañó durante dos años en sus viajes por el mundo como su ‘Australian Guy’. Este episodio le costó grandes problemas económicos a Pikes que no podía soportar el loco tren de vida de la estrella jamaicana afincada entonces en Londres, Nueva York e Ibiza.
Su presencia constante en la isla en esa época la catapultó a símbolo de la cultura de la música de baile y a figura de la moda con apariciones sociales junto a el director de cine Roman Polanski, Miguel Bosé, el diseñador Jean Paul Gaultier y Jea-Paul Goude, creador de sus outfits y carteles publicitarios de sus discos y perfomances. Grace llegó al top de su faceta teatral y cinematográfica con su aparición como villana en la película ‘A View to kill’ de James Bond junto a Roger Moore.

