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El desempleo sénior se enquista: más de la mitad de los parados mayores de 50 años lleva un año o más buscando trabajo

Los últimos datos de la EPA muestran que 762.500 personas mayores de 50 años están desempleadas en España y que el 52% de ellas se encuentra en paro de larga duración, una situación que agrava el impacto psicológico y dificulta su regreso al mercado laboral.

Foto: Endesa.

El mercado laboral español continúa mostrando signos de recuperación en términos generales, pero esa mejora no llega con la misma intensidad a todos los colectivos. Los profesionales mayores de 50 años siguen siendo uno de los grupos con mayores dificultades para volver a encontrar empleo, pese a contar con décadas de experiencia y una trayectoria consolidada.

Los últimos datos de la Encuesta de Población Activa (EPA), publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) con información correspondiente al segundo trimestre de 2026, reflejan que 762.500 personas mayores de 50 años permanecen en situación de desempleo. La cifra equivale a cerca del 30% del total de parados en España.

Más preocupante aún es la duración del desempleo. 399.000 personas, el 52% de los desempleados sénior, llevan al menos doce meses buscando trabajo sin éxito. La proporción supera ampliamente la registrada entre los grupos de menor edad y pone de manifiesto que el acceso al empleo se vuelve progresivamente más complejo a medida que aumenta la edad.

La diferencia resulta especialmente visible cuando se analizan los periodos más prolongados de desempleo. Mientras solo el 10% de los parados de entre 20 y 29 años lleva más de dos años buscando empleo, ese porcentaje asciende al 38% entre los mayores de 50 años, lo que evidencia una brecha que continúa ampliándose pese a la creciente necesidad de talento experimentado en numerosos sectores.

El impacto emocional del desempleo prolongado

Más allá de las cifras, el paro de larga duración tiene consecuencias que trascienden el ámbito económico. La ausencia continuada de llamadas, entrevistas o respuestas por parte de las empresas puede terminar afectando a la confianza personal y a la percepción del propio valor profesional.

Desde SAVIA, iniciativa impulsada por Fundación Endesa junto a Fundación Máshumano para favorecer la empleabilidad de los profesionales sénior, esta realidad se ha bautizado como el «Síndrome del Teléfono Apagado», una expresión que describe el desgaste emocional que sufren quienes, tras meses de búsqueda, dejan de recibir oportunidades laborales.

Óscar Fajardo, experto en comportamiento humano y colaborador del proyecto, considera que esta situación responde también a la fuerte vinculación existente entre identidad personal y empleo. En su opinión, perder el trabajo supone para muchas personas la desaparición de uno de los principales pilares sobre los que construyen su vida profesional y social.

La experiencia sigue encontrando barreras

Uno de los factores que con mayor frecuencia señalan los propios afectados es el peso que sigue teniendo la edad durante los procesos de selección.

Profesionales con una amplia trayectoria aseguran que, pese a mantener intactas sus capacidades y experiencia, encuentran dificultades para superar determinadas fases de contratación, especialmente cuando compiten con perfiles más jóvenes. Esta situación alimenta el fenómeno conocido como edadismo laboral, una práctica contra la que diferentes organizaciones llevan años reclamando una mayor concienciación empresarial.

En este contexto, Fundación Endesa desarrolla desde hace más de ocho años el programa SAVIA, orientado a mejorar la empleabilidad de los trabajadores mayores de 50 años mediante acciones de orientación profesional, formación, actualización de competencias y conexión entre empresas y candidatos sénior.

Carlos Mur, responsable del área de Empleo y Emprendimiento Verde de Fundación Endesa, sostiene que el reto no pasa únicamente por reducir las cifras de desempleo, sino por eliminar las barreras que siguen dificultando el acceso de estos profesionales al mercado laboral y avanzar hacia modelos de selección donde prime el talento por encima de la edad.

Según la organización, el proyecto cuenta actualmente con más de 50.000 profesionales sénior registrados, la participación de 930 empresas y la colaboración de alrededor de 200 entidades, con el objetivo de favorecer una mayor integración del talento experimentado en el tejido empresarial español.

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