Inés García (Talavera de la Reina, Toledo, 21 años) ha visto cómo su presencia en redes sociales se ha multiplicado en apenas unos meses. La creadora de contenido, conocida por compartir publicaciones relacionadas con la moda y el estilo de vida, contaba con cerca de un millón de seguidores antes del Mundial de 2026. Ahora, tras hacerse pública su relación con el futbolista Lamine Yamal (Barcelona, 19 años), suma ya 4,2 millones de seguidores.
El crecimiento ha coincidido con el enorme seguimiento mediático que ha despertado su relación con uno de los jugadores más reconocidos de la selección española. Desde el inicio del Mundial, la pareja ha estado en el centro de la conversación pública, con miles de personas pendientes de cada una de sus apariciones, sus desplazamientos entre ciudades o sus interacciones durante el torneo.
Durante la competición, Inés acompañó a la selección en sus diferentes destinos para apoyar a Lamine Yamal, una presencia constante que contribuyó a aumentar todavía más su exposición pública. A partir de ese momento, además de continuar compartiendo contenido en sus redes sociales, comenzó a protagonizar titulares relacionados con su vida personal y su noviazgo.
Ella es de Talavera de la Reina, Toledo, donde conserva a gran parte de su familia, aunque actualmente reside en Sevilla. Estudió en el IES Padre Juan de Mariana y, al finalizar sus estudios en 2023, se trasladó a la capital andaluza para empezar la universidad y potenciar también su presencia en redes sociales.
Comenzó el grado de Relaciones Internacionales, aunque recientemente ha confesado que dejó la carrera el pasado mes de febrero. Según explicó, en septiembre iniciará unos nuevos estudios que le motivan más, aunque por el momento no ha querido revelar de qué titulación se trata. La nueva carrera la cursará en modalidad online para poder viajar más, aunque mantendrá Sevilla como su ciudad de residencia.
A pesar del crecimiento de su popularidad, Inés ha manifestado en varias ocasiones que su objetivo es ser reconocida por su trabajo y no únicamente por su relación con el futbolista.
Su historia con Lamine Yamal comenzó, precisamente, a través de las redes sociales. La propia influencer explicó en un vídeo que ambos se conocieron de forma virtual. «Me encantaría contaros una historia superloca, como que me lo crucé en un aeropuerto y se me cayeron los papeles… Pero no, nos conocimos por redes sociales y ya está«, aseguró.
También ha revelado que su relación comenzó meses antes de que se hiciera pública y que decidieron tomarse las cosas con calma. Antes de verse en persona, ambos pasaron un largo periodo hablando a distancia.
En paralelo a su crecimiento en redes, Inés ha colaborado con marcas como Redken y ha seguido ampliando su presencia como creadora de contenido. Además, este verano asistió a la famosa Casita de Bad Bunny y al primer concierto del artista, una experiencia que ella misma aseguró haber disfrutado mucho.
Mientras su comunidad de seguidores continúa creciendo, el interés por su figura también lo hace. Sin embargo, la influencer insiste en que su aspiración pasa por consolidar una carrera propia en las redes sociales, más allá de la repercusión que ha tenido su relación con Lamine Yamal.

