El estreno de La odisea de Christopher Nolan ha devuelto a la actualidad una pregunta que historiadores, geógrafos y cartógrafos arrastran desde hace casi tres milenios: ¿existió realmente el itinerario que Homero atribuye a Odiseo en su regreso de Troya, o se trata de una geografía puramente literaria? La propia Ítaca es en sí un misterio: la isla del mar Jónico de dicho nombre es montañosa, mientras que Homero describe una tierra baja orientada al oeste…
Un debate que empieza en la propia Antigüedad
La discusión es casi tan antigua como el propio poema. Según el portal culturaclasica.com, ya en la Antigüedad, los cartógrafos Eratóstenes —el primero en calcular la circunferencia de la Tierra— y Ptolomeo, el historiador Polibio y el geógrafo Estrabón defendieron diferentes interpretaciones sobre la eterna pregunta: ¿Es La odisea era una historia real salpicada de mitos o es al revés?
El debate cointinuó durante siglos hasta que, en el Renacimiento, el cartógrafo flamenco Abraham Ortelius trazara en su Theatrum Orbis Terrarum el viaje completo de Ulises. Para que el recorrido cuadrase, llegó a inventarse una isla al oeste de Corfú donde debía situarse Ogigia, el refugio de Calipso. Esa isla ficticia, pese a no existir, siguió reproduciéndose en mapas durante los siglos XIX y XX.
Los escenarios españoles del mito
Ya en el siglo XX, el helenista y diplomático francés Victor Bérard llevó el empeño a un extremo inédito: entre 1901 y 1912 navegó el Mediterráneo a bordo de su propio yate, estudiando vientos, corrientes y distancias para demostrar empíricamente que la geografía homérica encajaba con rutas reales. Su conclusión fue que los mitos de La odisea derivaban de las rutas comerciales fenicias, y situó Ogigia en nuestro islote de Perejil, frente al estrecho de Gibraltar.
Y no es el único que lleva a Odiseo a nuestras costas. El profesor Peter T. Struck, de la Universidad de Pensilvania, propuso en el año 2000 cartografiarel significado cultural de cada escenario para un griego arcaico. En su mapa, el inframundo se ubica en la península ibérica —el límite del mundo conocido para los griegos— y no al sur de Italia, como planteaba Bérard. Struck además ubica las islas de Circe y Calipso en nuestras Baleares.
El mapa interactivo que incluye estas localizaciones españolas está en este enlace.
El mapa «real»: del consenso académico
Pese a estas discrepancias, existe un consenso más o menos general —recogido por la Enciclopedia Británica— sobre la posible correspondencia entre los episodios del poema y lugares reales del Mediterráneo:
- Troya → Hisarlık, Turquía
- Cicones → Tracia (Balcanes suroccidentales)
- Lotófagos → Djerba, isla frente a Túnez
- Polifemo → cerca del Etna, Sicilia oriental
- Eolo → Lípari, islas al norte de Sicilia
- Lestrigones → Formia, Italia
- Circe → Ponza, isla frente a Italia occidental
- El inframundo → lago Averno, cerca de Nápoles
- Sirenas → islotes de Li Galli, suroeste de Italia
- Escila y Caribdis → estrecho de Mesina
- Ganado del Sol → Sicilia
- Calipso → Gozo, isla cercana a Malta
- Feacios → Corfú, islas Jónicas
Bajo esta lectura, el viaje de Odiseo se concentra fundamentalmente en tres países: Turquía, punto de partida junto a las ruinas de Troya; Italia, escenario de buena parte de los episodios más célebres —Escila y Caribdis, los lestrigones, Circe—; y Grecia, destino final del relato.
El mapa interactivo que propone la Enciclopedia Británica está en este enlace.
Lo cierto es que, casi tres mil años después de su composición, la Odisea sigue resistiéndose a un mapa definitivo. Como recuerda la propia tradición cartográfica del poema, cada época ha proyectado sobre sus versos su propia forma de entender el mundo desconocido —y probablemente seguirá haciéndolo
Nuestro mapa interactivo favorito, por su claridad y navegabilidad, es el propuesto por Xataca.com, que se puede transitar a continuación:

