En concreto, el grupo presidido por Cristina Álvarez ha señalado que ante las presiones inflacionistas dispone de una «gran fortaleza para mitigar» el efecto de la inflación, fortaleciendo su cadena de suministro para la reducción de costes, y llevando a cabo una «gestión eficaz» ante posibles fluctuaciones del coste de la energía, según figura en las cuentas consolidadas del grupo, consultadas por Europa Press.
De esta forma, El Corte Inglés ha señalado que realiza una monitorización activa de la evolución de las principales variables macroeconómicas, en particular la inflación, los tipos de interés y la evolución del consumo, evaluando su impacto directo en la actividad operativa, los costes y la demanda en los principales mercados en los que opera.
Además, la firma de distribución española ha avanzado que cuenta con una «posición financiera sólida», así como con herramientas «suficientes» para acceder a financiación a corto plazo de manera flexible.
De esta forma y de cara a los próximos ejercicios, y considerando un «cumplimiento razonable» en las condiciones macroeconómicas previstas, el grupo de distribución espera una «evolución positiva» en su cifra de negocio así como en sus resultados económicos.

