El resultado ordinario neto de la empresa a cierre del primer semestre fue de 1.480 millones de euros, con un aumento del 42,2% con respecto al mismo periodo de 2025.
Los ingresos del grupo en el periodo de enero a junio ascendieron a 10.995 millones de euros, con un incremento 1,1% frente a los 10.880 millones de euros de hace un año.
El resultado bruto de explotación (Ebitda) alcanzó los 3.240 millones de euros en los seis primeros meses de 2026, un 20% más que en 2025, gracias al crecimiento en todos los negocios y a la mayor contribución de las actividades reguladas que ya representan cerca del 50% del total.
El negocio de redes aporta el 36% del Ebitda total, 1.200 millones de euros que suponen un alza del 24%, y la inversión dedicada a esta actividad se incrementó un 38% interanual hasta los 600 millones de euros, lo que supone más de la mitad (52%) de toda la inversión de Endesa en el semestre.
La eléctrica destacó que, en un escenario de volatilidad continua por la inestable situación geopolítica mundial, estos resultados han sido posibles «gracias al crecimiento experimentado en todos sus negocios y a la mayor contribución de las actividades reguladas, apoyada también por determinados impactos positivos no recurrentes».
Así, la compañía ha acelerado sus previsiones para el conjunto del ejercicio y prevé un beneficio ordinario neto de más de 2.400 millones de euros a cierre de 2026, superando la estimación de 2.300-2.400 millones comunicada en febrero pasado.
El grupo dirigido por Gianni Armani destacó que esta revisión al alza es «un signo clave de la fortaleza tanto de su modelo de negocio, como de su capacidad para transformar una sólida ejecución operativa en una mayor rentabilidad para sus accionistas».
((HABRÁ AMPLIACIÓN))

