Ya saben nuestros lectores de Forbes Travel que, cada tres meses, nos asomamos a los puntos de venta de toda España para que, además de conocer la actualidad más imprescindible de la industria turística y a sus protagonistas, se inspiren con nuestras ideas de viajes, hoteles, estilo de vida… En esa inspiración, uno de los elementos más importantes -y el primero con el que se encuentra el lector/a- es la portada: siempre, icónica, con voluntad de transportar a un destino, metaforíca: que, nada más verla, quien la vea se sienta transportado a un lugar maravilloso.
La protagonista absoluta de nuestro número 5 -el de verano- fue el Principado de Asturias. ¿Cómo encapsular la magia del Paraíso Natural español por excelencia? ¿Cómo hace conjugar la apuesta del Principado por el turismo de calidad con un estímulo veraniego que cualquiera encontrara irresistible? No era nada, nada fácil, pero el cascabel al gatu se lo puso la ilustrador Itziar Sánchez Chicharro (Avilés, Asturias, 1991), licenciada en Bellas Artes por la Universidad de Salamanca y que, habiéndose formado con pintores como José Luis Ceña o Luis Azón, haber impartido clases de dibujo y pintura en la Escuela de Arte y Oficios de Avilés, compagina la creación y la participación en exposiciones internacionales con su posición como coordinadora del equipo de diseño gráfico y web en Ábside Studio de Avilés. En Forbes Travel hemos conversado con ella para saber cómo son sus procesos de creación, qué proyectos le involucran actualmente y cómo le inspira Asturias.

Murmullos nace como una continuación de tu célebre On/Off. ¿Qué cambia en esta nueva serie y qué te ha llevado a centrarte más en la pausa y la introspección?
Murmullos es una evolución de On/Off. La dualidad entre el ritmo frenético de la vida contemporánea y la necesidad de detenernos sigue estando presente, pero en esta serie el foco se desplaza hacia esos momentos de calma. Quizá responde a una necesidad personal de encontrar esa pausa en un mundo cada vez más rápido e inmediato.
En tu trabajo aparece de forma constante esa tensión entre el ruido cotidiano y el silencio del paisaje. ¿Sientes que hoy necesitamos más ese “off” en el que tanto centras tu obra?
Creo que vivimos en una época marcada por la velocidad, la hiperconexión y la sensación de estar siempre ocupados. Necesitamos momentos en los que simplemente podamos estar, contemplar y escuchar. Con mi obra intento abrir pequeñas ventanas hacia esos paisajes, ofreciendo al espectador un lugar donde detenerse, respirar y escapar, aunque solo sea por unos instantes, del ritmo acelerado del día a día.
El mar Cantábrico es casi un personaje en tus pinturas. ¿Qué representa para ti y cómo influye en tu manera de construir las escenas y las emociones?
Para mí, el Cantábrico siempre ha sido una vía de escape, especialmente la playa de Salinas, en Castrillón. Es el lugar al que acudo cuando necesito encontrar calma y esa sensación difícil de explicar que aparece simplemente al contemplar el mar. Cuando me fui a estudiar a Salamanca esa conexión se hizo todavía más fuerte; cada vez que volvía a Asturias sentía la necesidad de reencontrarme con él. Creo que lo llevo tan dentro que, de forma natural, termina apareciendo en mi pintura. Representarlo, aunque no sea de una manera literal, me transmite paz y es mi forma de compartir con el espectador ese sentimiento.
Hablas de “capturar lo esencial, lo que pasa desapercibido”. ¿Cómo se traduce eso en tu proceso creativo? ¿Hay más intuición o más construcción consciente?
Hay una combinación de ambas cosas. El punto de partida suele ser intuitivo: una atmósfera o una imagen que me emociona. Después llega una fase más consciente en la que trabajo la composición, la luz o la presencia de las figuras y texturas. Me interesa eliminar todo aquello que considero accesorio para quedarme con lo esencial, bajo el mantra “menos es más”. En cierto modo, pintar es también un ejercicio de síntesis y de observación.
Tu obra ha pasado recientemente por ferias internacionales como Berlín o Viena. ¿Cómo se recibe fuera, cambia su lectura?
Es muy interesante comprobar cómo personas de contextos muy distintos conectan con las mismas emociones. Aunque el paisaje que represento está muy vinculado al Cantábrico y a Asturias, los temas que abordo son universales. Quizá fuera se pierde alguna referencia concreta al territorio, pero se mantiene la conexión emocional con la obra.
En Murmullos aparecen figuras que flotan, paisajes abiertos, tiempos suspendidos… ¿qué tipo de experiencia te gustaría que tuviera el espectador frente a tus cuadros?
Me gustaría que el espectador encontrara un espacio de pausa. No busco contar una historia cerrada, sino abrir un lugar para la contemplación y la interpretación personal. Si durante unos instantes alguien consigue detenerse, respirar y conectar con un recuerdo, una emoción o una sensación de calma, siento que la obra ha cumplido su función. Por eso muchas de mis pinturas no representan un lugar concreto; me gusta dejar espacio para que cada persona las haga suyas. Siempre me resulta muy interesante escuchar adónde las lleva cada cuadro, porque cada mirada es distinta y, sin embargo, la sensación de paz suele ser un punto en común.
Compaginas tu trabajo como diseñadora gráfica con la pintura. ¿Cómo conjugas ambas facetas?
Aunque son disciplinas muy diferentes, se enriquecen mutuamente y conseguir vivir de las dos era mi objetivo cuando terminé la carrera. Desde 2017 trabajo como diseñadora gráfica en Abside Studio, en Avilés, a media jornada, lo que me permite dedicar también tiempo a mi carrera artística y tener un espacio para la maternidad. El diseño gráfico me aporta herramientas relacionadas con la composición, la síntesis visual y la comunicación, además de obligarme a estar en constante aprendizaje y al día de las nuevas tendencias.
Eres la autora de la portada del número 5 de nuestra revista Forbes Travel. ¿Qué impresiones te genera un proyecto con tanto alcance?
La verdad es que me hizo muchísima ilusión. Cuando consigues desarrollar una obra de una forma muy personal y tener un estilo reconocible, que alguien se fije en ella y la considere la imagen de portada de una revista con tanta proyección es un reconocimiento muy bonito. Además, saber que mi pintura puede llegar a un público tan amplio y despertar la curiosidad de personas que quizá nunca habrían conocido mi trabajo es algo que valoro especialmente.
¿En qué proyectos estás trabajando actualmente?
Actualmente continúo desarrollando la serie Murmullos, explorando distintos formatos y texturas para seguir transmitiendo esa idea de pausa desde nuevas perspectivas. Pintar estos paisajes también es mi forma de encontrar calma; hay una sensación muy especial cuando una obra llega a ese punto en el que siento que está terminada y puedo firmarla. Próximamente participaré en diferentes ferias, como la Affordable Art Fair de París, y seguiré dejando que las pinceladas marquen el camino, descubriendo hacia dónde me lleva la siguiente serie.

