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El fondo de rodolitos del Canal de Menorca almacena carbono desde hace más de 6.000 años, según un estudio del Imedea

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PALMA, 28 (EUROPA PRESS)

El fondo de rodolitos del Canal de Menorca, unas algas rojas calcáreas de crecimiento lento que se forman en los fondos marinos biogénicos extensos, almacena carbono desde hace más de 6.000 años.

Es la conclusión a la que ha llegado un equipo científico liderado por el Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados (Imedea), que ha contado con la colaboración de la University College Dublin y del Instituto de Ciencias del Mar.

Los investigadores, según ha explicado el Imedea en un comunicado, han documentado la capacidad de los fondos de rodolitos del Canal de Menorca para almacenar carbono orgánico durante miles de años y han aportado nueva información acerca del papel de estos ecosistemas marinos como reservas de carbono a largo plazo en el Mediterráneo.

«Pese a que estos ecosistemas están ampliamente distribuidos en los océanos, su capacidad para almacenar carbono a largo plazo se ha estudiado poco, especialmente en el Mediterráneo. Con este estudio ponemos el foco sobre los fondos de rodolitos y la importancia de protegerlos para contribuir a las estrategias de conservación de los ecosistemas marinos», ha apuntado la investigadora responsable del estudio, Silvia de Juan.

La investigación se centró en un área de 43,6 kilómetros cuadrados del Canal de Menorca, donde se localiza uno de los fondos de rodolitos más grandes del Mediterráneo. Para reconstruir la historia sedimentaria y determinar la capacidad de almacenaje de carbono, los científicos combinaron técnicas de cartografía geofísica de alta precisión, extracción de testimonios sedimentarios y datación radiocarbónica.

Los resultados muestran que el depósito sedimentario asociado a estos fondos comenzó a formarse durante el Holoceno primerizo, hace aproximadamente 10.000 años, coincidiendo con el ascenso del nivel del mar tras la primera glaciación.

Posteriormente, hace entre 7.000 y 6.000 años, la estabilización del nivel marino favoreció que se estableciesen formaciones densas y extensas de rodolitos y maerl que han persistido hasta la actualidad.

Por lo que respecta al carbono orgánico, los investigadores han estimado que los primeros 50 centímetros de sedimento almacenan una media de 32 toneladas de carbono por hectárea. El contenido medio de carbono orgánico en esta capa superficial se mantiene relativamente estable a lo largo de la profundidad analizada.

Según el Imedea, esta estabilidad sugiere una conservación prolongada de la materia orgánica durante aproximadamente los últimos 6.000 años. Los resultados apuntan que la estructura tridimensional creada por los rodolitos favorece la retención de las partículas orgánicas que se preservan en los depósitos de sedimentos altamente carbonatados y contribuyen a almacenarlos a largo plazo.

En este contexto, los científicos han subrayado la necesidad de conservar estos hábitats, especialmente ante las perturbaciones físicas como la pesca de fondo y el drenaje, que pueden alterar los depósitos sedimentarios formados a lo largo de miles de años.

Los fondos de rodolitos del Canal de Menorca, han concluido, son «auténticos archivos sedimentarios de largo recorrido temporal» y su contribución al almacenamiento de carbono se debería considerar en las estrategias de conservación de los ecosistemas marinos.