El texto permitirá a un máximo de 30 atuneros cerqueros y ocho palangreros europeos obtener licencia para capturar hasta 55.000 toneladas anuales de atún y otras especies altamente migratorias, con las que Bruselas espera cubrir parte de la demanda comunitaria de este pescado –el más consumido en la UE, que en 2024 concentró el 11% del volumen total de las importaciones– y reducir así la dependencia del mercado internacional.
Por su parte, la Unión prevé aportar 23 millones de euros durante los cuatro años de vigencia del protocolo, de los que tres millones se destinarán a apoyar el desarrollo del sector pesquero sostenible del país africano.
Además de esta contribución, los armadores europeos abonarán a Seychelles una tasa de 90 euros por tonelada capturada, así como una tasa específica destinada a la gestión ambiental y al seguimiento de los ecosistemas marinos.
El protocolo se aplicará desde este lunes, aunque no entrará en vigor de forma definitiva hasta que ambas partes completen el proceso de ratificación, que en el caso de la UE requerirá el consentimiento del Parlamento Europeo.

