La voluntad es aplicar este concepto a las oficinas convencionales «más relevantes de la red», y el banco prevé superar las 300 oficinas transformadas.
Estos centros cuentan con una media de casi 8 empleados y cerca de 7.200 clientes, e incorporarán mejoras específicas en confidencialidad, con módulos que combinan transparencia y fonoabsorbencia, así como mejoras en la identificación de zonas de atención y espacios de espera.
El banco ha explicado que estas oficinas permitirán una gestión «más eficiente y ágil de los flujos de personas y de las tareas de los equipos», lo que se traduce en más tiempo para el asesoramiento y en una relación más próxima con cada cliente.
Este nuevo modelo se centra en «oficinas de proximidad, con elevado volumen de actividad y claves en el día a día para una base amplia de clientes recurrentes».

