Además, los ingresos se mantuvieron planos con un total de 1.729 millones de libras (2.023 millones de euros), mientras que los gastos operativos aumentaron un 6,4%, hasta los 814 millones de libras (952 millones de euros), debido principalmente al alza de los impuestos gubernamentales y a las inversiones en nuevas tecnologías.
En cuanto al Ebitda ajustado, éste cayó un 4,6% al situarse en los 915 millones de libras (1.070 millones de euros) entre enero y junio, según un comunicado de la compañía. También destaca el apalancamiento, que se mantiene cerca de mínimos históricos en el 83,2%, en tanto que la liquidez es «sólida» con 3.800 millones de libras (4.445 millones de euros).
Sobre el tráfico, si bien la demanda de pasajeros hacia Oriente Próximo se ha moderado, lastrado por el conflicto, la red de Heathrow se ha adaptado con un crecimiento significativo en Norteamérica (+1,6%) y Asia-Pacífico (+7,9%), un incremento del 5,4% en pasajeros en tránsito y casi un 1% más en carga.
El aeropuerto londinense trabaja para convencer al Gobierno británico de ampliar sus instalaciones con una tercera pista, que, según datos gubernamentales, se espera que el proyecto genere 60.000 empleos y 40.000 millones de libras (46.798 millones de euros) de crecimiento económico.
«Por ello, el proyecto cuenta con un amplio apoyo de los sindicatos y las empresas de todo el país, así como del 68% de la población local. Responderemos a la consulta del Gobierno para asegurar que el marco político final nos permita ofrecer estos beneficios con rapidez», ha añadido el gestor aeroportuario.

