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Competitividad, innovación y confianza, claves para que Europa afiance tecnología y gane soberanía estratégica

La directora general de Fundación Telefónica, Isabel Salazar, cree que Europa, que es capaz de afrontar desafíos estratégicos cuando existe una visión común y cooperación entre países, tendrá una mayor soberanía tecnológica dentro de diez años y para lograrlo considera que es vital combinar «competitividad, innovación y confianza».

En una entrevista con Europa Press, la directora general ha señalado que el principal desafío será la velocidad en la que se desarrolle este avance tecnológico. Además, construir un ecosistema capaz de innovar de forma continua, atraer talento, generar confianza y competir globalmente sin renunciar a los valores éticos y democráticos que definen el proyecto europeo será fundamental en este proceso.

«Si conseguimos combinar competitividad, innovación y confianza, Europa estará en una posición mucho más fuerte y autónoma tecnológicamente», ha asegurado.

Ante la creciente dependencia hacia tecnologías extranjeras y el desarrollo de la inteligencia artificial, Isabel Salazar ha defendido que Europa impulse capacidades digitales propias, ya que la tecnología «ya no es solo una cuestión económica o empresarial, sino también una cuestión de competitividad, seguridad y autonomía estratégica».

Salazar, a su vez, ha incidido en que Europa necesita reforzar sus capacidades tecnológicas para mantener su capacidad de decisión «en un mundo cada vez más digital». De hecho, según el informe Soberanía Digital en Europa 2026, elaborado por Fundación Telefónica, el 86% de los españoles reclama que Europa desarrolle sus propias tecnologías para ser más competitiva globalmente.

«Europa debe jugar un papel protagonista en el desarrollo de tecnologías clave y reducir dependencias excesivas en ámbitos estratégicos», ha añadido, al tiempo que ha destacado que esta estrategia se sustentará en valores democráticos, éticos y sociales.

En un contexto en el que la conectividad y la tecnología permiten trabajar, comprar, comunicarse o gestionar información personal sensible, la sociedad está empezando a tomar conciencia de las consecuencias de la dependencia tecnológica en su día a día.

Aunque solo tres de cada diez españoles conocen el concepto de soberanía digital, que se entiende como la capacidad de controlar y gestionar las tecnologías digitales, Salazar ha explicado que la creciente dependencia tecnológica lleva a los ciudadanos a preguntarse «quién desarrolla esas tecnologías, dónde se almacenan los datos y bajo qué reglas operan».

«La preocupación es especialmente alta en áreas como la inteligencia artificial, los sistemas de pago o la protección de los datos personales, lo que demuestra que los ciudadanos relacionan directamente la soberanía tecnológica con su seguridad y sus derechos», ha detallado.

Los principales competidores tecnológicos globales son Estados Unidos y China, países que han desarrollado ecosistemas muy sólidos que combinan capacidad industrial, liderazgo en inteligencia artificial, infraestructuras digitales, plataformas de escala global y enormes capacidades de inversión.

ACELERAR LA TRANSFORMACIÓN TECNOLÓGICA

Frente a esta situación, Isabel Salazar ha defendido que Europa parte de una posición sólida gracias a sus universidades, centros de investigación y capacidad industrial, pero ha advertido de que el principal reto pasa por acelerar la transformación de ese conocimiento en tecnología escalable, competitiva y ética.

«No hablamos únicamente de inversión financiera, sino también de coordinación público-privada, desarrollo de talento y creación de campeones tecnológicos europeos capaces de competir a escala global», ha sumado.

En este contexto, la directora general de Fundación Telefónica ha situado a la inteligencia artificial como el ámbito prioritario para reducir la dependencia tecnológica. Asimismo, ha pedido que se refuercen las capacidades en los servicios cloud, los centros de datos, la ciberseguridad, las redes de telecomunicaciones y la computación cuántica.

Al mismo tiempo, según los datos del informe, los ciudadanos identifican estas infraestructuras como «elementos esenciales para la soberanía digital», ya que son capacidades que determinan quién controla los datos, la innovación y la capacidad de respuesta ante riesgos tecnológicos.

Por otro lado, el 70% de los ciudadanos afirma que elegiría una plataforma europea si ofreciera las mismas prestaciones que una no europea, una cifra que demuestra, a juicio de Salazar, que existe una demanda potencial para soluciones europeas.

Aunque Europa ya cuente con empresas, centros tecnológicos y proyectos muy innovadores, Isabel Salazar ha puesto en valor la necesidad de reforzar los ecosistemas de innovación, el acceso a la financiación y la cooperación entre países europeos para acelerar ese proceso.

«Muchas veces el problema no es la ausencia de innovación, sino la dificultad para alcanzar el tamaño y la capacidad de despliegue de los grandes actores globales», ha sostenido.

Según la directora general, el mayor reto de la actualidad es conectar capacidades tecnológicas, talento e inversión en una estrategia común europea. «Europa dispone de excelentes investigadores, infraestructuras avanzadas y empresas innovadoras. Sin embargo, necesitamos convertir esas fortalezas en proyectos capaces de competir globalmente y generar escala», ha destacado.

Por ello, ha subrayado que es esencial desarrollar talento especializado, especialmente en tecnologías emergentes como la IA y la computación cuántica, y crear entornos que permitan transformar conocimiento en innovación aplicable.

‘THINK&DO TECH’

La iniciativa ‘THINK&DO TECH’, impulsada por Fundación Telefónica, nace con el objetivo de conectar reflexión estratégica y capacidad de acción en torno al fortalecimiento de las capacidades tecnológicas europeas.

«Nuestro objetivo es crear un espacio independiente, riguroso y plural que reúna a líderes tecnológicos, científicos, empresariales, institucionales y sociales para generar una comprensión compartida de la soberanía tecnológica europea y, al mismo tiempo, impulsar actuaciones concretas», ha señalado Isabel Salazar.

Mediante este espacio europeo, Fundación Telefónica tiene el objetivo de activar alianzas, identificar capacidades y brechas del ecosistema tecnológico europeo, impulsar el desarrollo de talento, promover comunidades tecnológicas abiertas y contribuir a construir una narrativa europea común sobre tecnología, competitividad y valores democráticos.