
PALMA, 19 (EUROPA PRESS)
La Coordinado Antifeixista de Mallorca ha alertado que las DJ PD Lluca y Santa Servera Màrtir detuvieron sus actuaciones en la ‘revetla’ de este sábado en Santa Maria del Camí, al recibir insultos LGTB-fóbicos, escupitajos y agredir a las personas que salieron en su defensa.
De acuerdo con el relato de la entidad antifascista, publicado en su cuenta de Instagram, desde el inicio de la actuación, un grupo de jóvenes se situó en primera fila y comenzaron a «increparles», al expresarles «física y verbalmente su odio y rechazo».
A medida que avanzaba la actuación, el grado de violencia y la «actitud provocadora» habría ido a más, les mostraron una bandera española y comenzaron a lanzar objetos, escupieron y les habrían gritado «mierdosos», «maricones» y otras expresiones.
Pese a que la actuación continuaba y que el resto de la gente disfrutaba de la fiesta, los jóvenes habrían empezado a pegar e insultar a las personas del público que les habían defendido durante los anteriores episodios, lo que les llegó a provocar lesiones que necesitaron atención médica y fue entonces cuando detuvieron la actuación.
La coordinadora ha señalado que, después de esto, la actuación policial se limitó a «contener a las partes implicadas» al «equipararles», por lo que han recriminado que «pasaron por alto» que uno de los grupos haya «boicoteado deliberadamente el acto hasta provocar su suspensión».
Igualmente, han reprochado que hayan «obviado» que las artistas fueran víctimas de «acoso, intimidación y violencia» durante la actuación hasta que no la han podido acabar. También han rechazado que se «ignorara» que una de las partes ha hecho «exaltación de discursos de odio, xenófobos y LGTB-fóbicos», mientras la otra solo quería continuar la fiesta como estaba previsto.
Por estos motivos, han pedido un posicionamiento «claro» de la autoridades y «medidas efectivas» para que estos hechos «no se vuelvan a repetir, ni tengan cabida en las fiestas patronales o ningún otro espacio público».
Las implicadas han avanzado que la única denuncia que harán será pública, ya que, «por coherencia», no quieren que se les multe, castigue o criminalice y porque consideran que denunciar judicialmente «no sirve de nada». «Denunciamos públicamente porque nos preocupa y es necesaria una reflexión», han alegado.
Para la coordinadora estos actos son el resultado de la «normalización y propagación» del «discurso reaccionario» de partidos políticos, redes sociales o medios de comunicación.
Asimismo, han recordado que 90 años después del Golpe de Estado que dio inicio a la Guerra Civil han apuntado que es «muy grave» ver que se reproducen las «dinámicas de extaltación, provocación y la violencia impune hacia la diferencia».
«Es profundamente preocupante ver a chicos jóvenes impregnados de un odio visceral. Es muy triste que mientras se buscan a familiares asesinados por el fascismo se vea que los actos de intolerancia, odio y xenofobia vuelven a las calles, en un contexto internacional marcado por el auge de la extrema derecha y discursos ultras», han planteado.
Por este motivo, han aseverado que todas tienen derecho a «subir a un escenario siendo quienes son», algo que han sostenido que «se tiene que hacer y reivindicar lo que se considera justo con plena libertad y sin hacer daño a nadie».
Por último, han agradecido a todas las personas que les defendieron durante la actuación y les han mostrado su apoyo.

