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Galmés apunta que la nueva planta de compostaje de Llucmajor permitirá avanzar hacia un modelo «más sostenible»

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PALMA, 18 (EUROPA PRESS)

El presidente del Consell de Mallorca, Llorenç Galmés, ha visitado las obras de la nueva planta de compostaje de Llucmajor, que ha afirmado que posibilitará avanzar hacia un modelo de gestión de residuos «más sostenible, eficiente y alineado con los objetivos europeos de transición ecológica y economía circular».

El representante insular ha acudido a esta infraestructura acompañado del vicepresidente segundo y conseller insular de Medio Ambiente, Medio Rural y Deportes, Pedro Bestard, el director general de Tirme, Antonio Pons, y de la directora insular de Residuos, Margalida Roig.

En una nota de prensa, el Consell de Mallorca ha indicado que las actuaciones avanzan a «buen ritmo» y encaran su «recta final» tras finalizar la fase I de construcción de esta infraestructura estratégica para incrementar la capacidad de tratamiento de la fracción orgánica de los residuos municipales (FORM).

Así, el Consell de Mallorca finalizó con éxito, el 30 de junio de 2026, las obras correspondientes a la fase I de la nueva planta de compostaje para la FORM, financiada con fondos Next Generation EU dentro del Plan de Sostenibilidad Turística en Destino (PSTD). La fase I de la planta de compostaje de Llucmajor ha recibido una subvención de más de 5,9 millones de euros.

Con esta subvención se ha pagado la instalación fotovoltaica de la planta, que permitirá generar electricidad para su propio funcionamiento y evitará tener que usar combustibles fósiles para obtenerla, puesto que se prevé que produzca unos 2 GWh anuales, casi la mitad de lo que consumirá la planta.

Además, se han podido subvencionar los trabajos previos, el movimiento de tierras, la nave de podas y la automatización y control de la planta, entre otros.

Galmés ha destacado que esta actuación constituye una de las «inversiones estratégicas» del Consell de Mallorca para «modernizar las infraestructuras de gestión de residuos de la isla».

Por su parte, Bestard ha explicado que, con la ejecución de la fase I de la planta, se ha logrado «el mayor grado de autosuficiencia posible» y se han aprovechado al máximo «las posibilidades de las cubiertas de la planta, sin ocupar un metro cuadrado de más para poner placas».

La nueva infraestructura permitirá incrementar significativamente la capacidad de tratamiento de la FORM, en 21.000 toneladas anuales más, al contribuir así a disminuir la eliminación de residuos y aumentar la producción de compost de calidad. La inversión global prevista para el conjunto de la infraestructura asciende a 30 millones de euros, 20 de ellos serán financiados con fondos europeos.

Además de la ampliación de la capacidad de tratamiento, el proyecto incorpora una apuesta por la sostenibilidad energética mediante la implantación de sistemas basados en energías renovables y medidas de eficiencia energética, al reducir así el impacto ambiental de la instalación.

El compost obtenido a partir de la digestión aerobia de la fracción orgánica contribuirá a mejorar la calidad de los suelos agrícolas de Mallorca, al favorecer un modelo de economía circular que devuelve los nutrientes al territorio.

La finalización de la fase I representa un paso determinante en el desarrollo de la nueva planta de compostaje de Llucmajor, que se completará cuando se termine la fase IV, con la puesta en servicio de la instalación, prevista para finales de 2026.