En concreto, el pasado 7 de julio, la autoridad monetaria comunitaria, en su labor de supervisor bancario, instó a las principales entidades financieras de la eurozona a presentar «antes del 31 de octubre de 2026» un plan de acción integral con medidas concretas.
Entonces, fue la propia presidenta del Consejo de Supervisión del BCE, Claudia Buch, quien remitió a los consejeros delegados de las instituciones bancarias significativas de la eurozona una misiva en la que advertía de que la capacidad de los modelos emergentes de IA para identificar vulnerabilidades y generar ‘exploits’ funcionales tiene implicaciones potencialmente profundas para la confidencialidad, la integridad y la resiliencia de los sistemas de tecnología de la información y la comunicación (TIC) de los bancos.
En este sentido, Buch emplazó en su carta a las entidades clave a evaluar sin demora el impacto del panorama de amenazas y a desarrollar «un plan de acción integral que describa medidas concretas» para reforzar los controles pertinentes, asignar los recursos necesarios, definir claramente las funciones y responsabilidades, y establecer los plazos de implementación.
En particular, en el corto plazo, el BCE pide acelerar la gestión de vulnerabilidades y parches a gran escala; mejorar la monitorización, la detección y las capacidades defensivas basadas en IA; y verificar que la gestión de riesgos de terceros sea adecuada en la situación actual, teniendo en cuenta el papel de los proveedores de servicios de TIC en las cadenas de suministro críticas.
Ahora, las entidades financieras españolas trabajan ya de forma coordinada en el desarrollo de un plan de acción conjunto para dar respuesta a las nuevas exigencias del supervisor bancario comunitario en materia de inteligencia artificial (IA). No obstante, fuentes próximas al sector han confirmado a Europa Press que la iniciativa no consistirá en una herramienta de análisis.
A principios del pasado mes de junio, Anthropic amplió el acceso a Claude Mythos Preview a aproximadamente 150 nuevas organizaciones con sede en más de 15 países, incluyendo España, extendiendo así el alcance del ‘Proyecto Glasswing’, la iniciativa colaborativa implementada por la ‘startup’ desde principios de abril junto con 50 socios iniciales con acceso preferente a su modelo avanzado de IA, incluyendo las autoridades estadounidenses y empresas del país.

