El estudio refleja un cambio en los hábitos de consumo de los viajeros europeos, que priorizan la seguridad y el control del gasto en un contexto de incertidumbre económica y geopolítica. En este escenario, el 51% de los encuestados sitúa la seguridad como el principal criterio para elegir destino.
El informe también apunta a una caída del interés por los viajes de larga distancia, cuyas intenciones de compra se reducen hasta el 59%, cinco puntos porcentuales menos que en la edición anterior, mientras que el interés por viajar dentro de Europa desciende hasta el 42%, tres puntos menos.
En España, el estudio destaca que nueve de los veinte destinos con mayor crecimiento se encuentran en el país, una tendencia que, según Scalapay, refleja una mayor preferencia por destinos próximos y considerados más seguros.
En paralelo, las fórmulas de pago aplazado ganan protagonismo en la planificación de los viajes. Más del 50% de los usuarios afirma haber aumentado el uso de este tipo de financiación en el último semestre y, en el caso de España, el 70% de los consumidores considera que la flexibilidad en el pago es el principal factor que influye en sus decisiones de compra.
Según la compañía, el turismo figura entre las categorías con mayor uso de los sistemas de «compra ahora, paga después» (BNPL, por sus siglas en inglés), especialmente en reservas realizadas a través de agencias de viajes y con importes medios elevados.
El vicepresidente para Francia e Iberia de Scalapay, Giorgio Moretti, ha apuntado que los consumidores no han renunciado a viajar, sino que planifican con mayor antelación, buscan optimizar el presupuesto y recurren a herramientas de financiación para mantener el equilibrio económico en sus gastos de ocio.

