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Iron Maiden vende el 50% de su catálogo y derechos sobre su nombre e imagen a la empresa Pophouse Entertainment

El acuerdo incluye los derechos relacionados con su mascota, el famoso zombie Eddie, que Pophouse utilizará para potenciar al máximo proyectos de videojuegos y cinematográficos basados en la enorme popularidad de la banda británica.

Foto de Unsplash.com

Estábamos acostumbrados en los últimos años a recibir noticias de las espectaculares operaciones comerciales de compositores como Bob Dylan, Paul Simon, Neil Young, Sting o los herederos de David Bowie, entre otros muchos, que se han dedicado a vender (completa o parcialmente) sus catálogos editoriales por lo que parecen grandes cantidades de dinero: un arco situado entre los 100 millones (de Stevie Nicks) y los 1.250 millones de dólares (en el caso de Queen). Pero ahora la banda británica de heavy metal Iron Maiden ha modificado sustancialmente el carácter meramente lucrativo de estas operaciones, asociándose con el gigante sueco Pophouse Entertainmet –la compañía de inversión líder a nivel mundial en el ámbito del entretenimiento y la música– para algo más que la venta de su catálogo.

La empresa sueca Pophouse Entertainmet anunció este martes que se ha hecho con el 50% de los derechos editoriales, de nombre y de imagen de la banda británica de heavy metal Iron Maiden.

La industria de la música ha cambiado notablemente en lo que llevamos de siglo, con la incorporación al sector de empresas hasta ahora ajenas al negocio, atraídas por las importantes y constantes ganancias que ofrece el mundo editorial musical gracias a la popularización del “streaming” (es decir, la escucha directa a través de internet, sin adquisición de soporte alguno y sin descarga digital), en un entorno de bajos tipos de interés. Los inversores encontraban aquí flujos de rentabilidad menos afectados por la volatilidad bursátil y con rendimientos superiores a los que ofrecen los bonos y letras del tesoro.

Sin embargo, Pophouse no es una mera empresa “especuladora”. Uno de sus socios fundadores es el compositor y exmiembro de ABBA Björn Ulvaeus y la empresa es conocida, sobre todo, por haberse inventado un lucrativo negocio que ha permitido “revivir” a un grupo extinto desde 1982, con el espectáculo holográfico “ABBA Voyage”, que se puede ver en el Abba Arena del Parque Olímpico Queen Elizabeth, al este de Londres, desde el 27 de mayo de 2022.

Iron Maiden, aunque están celebrando su primer cincuentenario –su primer concierto con ese nombre lo ofrecieron el 1 de mayo de 1976 en el St. Nicks Hall del barrio londinense de Poplar–, dista mucho de estar acabado, así que el acuerdo con Pophouse no obedece solamente al deseo de unos compositores cercanos a la edad de jubilación de hacer caja y dejar la administración en manos de terceros, sino que persigue realmente ampliar la popularidad internacional de un grupo de por sí ya muy popular.

De hecho, la popularidad de un grupo musical no sólo se mide por la venta de entradas para un concierto –y Iron Maiden lograron vender más de 60.000 entradas en el estadio Metropolitano de Madrid en julio del año pasado, en su gira mundial “Run For Your Lives”– o por el número de escuchas y/o descargas en las plataformas digitales. La comercialización de productos alcanza su cúspide con las camisetas y pocas bandas hay que lleguen al nivel de la banda británica en este aspecto –con la duda, quizá, de quien ocupa el escalón más alto del podio, si ellos o el cuarteto punk neoyorquino Ramones–.

El acuerdo, basado en una visión creativa compartida y desarrollada y perfeccionada a lo largo del último año entre Pophouse y los managers de la banda británica, Andy Taylor y Rod Smallwood, tiene como objetivo permitir a Iron Maiden emprender nuevos proyectos creativos que atraigan tanto a los fans existentes como a un nuevo público, dando a conocer su extenso repertorio.

Los managers del grupo han asegurado que el acuerdo de colaboración con Pophouse dará a Iron Maiden la oportunidad de financiar y materializar “nuestros numerosos planes y sueños más rápido de lo que jamás imaginamos”.

Esta asociación estratégica se ha desarrollado en el más absoluto secreto desde hace más de un año, y a comenzado ya a dar frutos, con la creación del Infinite Dreams Museum Experience, una experiencia inmersiva que se estrenó la semana pasada en la segunda edición del Eddfest –el festival de heavy metal organizado por Iron Maiden, que tuvo lugar los pasados 10 y 11 de julio en la localidad inglesa de Knebworth–, inspirada en el legendario libro conmemorativo de la banda, “Infinite Dreams” y que presenta a la mascota Eddie como piedra angular de la trayectoria profesional del grupo.

La “experiencia” consiste en una exposición situada en el recinto del festival con atrezo y objetos de recuerdo de los cincuenta años de historia del grupo británico y su carismática mascota, el zombie Eddie, que ha aparecido en todas las portadas de álbumes del grupo y en las escenografías de sus conciertos. Entre las piezas expuestas se incluyen la cabeza de faraón de su gira de 1984-1985 “World Slavery Tour”; la pistola de rayos de Eddie de la gira “Somewhere On Tour” de 1986; la silla eléctrica de la portada de su décimo álbum, “The X Factor”, de 1995, o la imagen de Eddie convertido en comandante de tanque de la gira mundial de 2006 “A Matter of Life and Death”, además de recuerdos personales de los miembros del grupo, un bar –el Eddie’s Dive– y un espacio de atracciones y juegos temáticos protagonizados por la imagen del zombie.

Gracias al apoyo de Pophouse también pudo terminar de filmarse en Knebworth el concierto que el grupo estaba celebrando en La Défense Arena, en París, el pasado 22 de junio y que se vio afectado por un inesperado corte de fluido eléctrico que dejó completamente a oscuras el recinto cubierto más grande de Europa, cuando habían transcurrido 50 minutos de un concierto que se estaba grabando para la película de la gira “Run For Your Lives”. Debido a las restricciones municipales debidas al sistema de transporte público y, aunque excepcionalmente, se permitió al grupo finalizar la actuación a las 23:35, Iron Maiden no pudo interpretar en ese concierto las canciones previstas para el bis: “Aces High”, “Fear of the Dark” y “Wasted Years”, que sí se grabaron en el Eddfest de Knebwort.

Entre los planes de futuro establecidos entre Iron Maiden y Pophouse figuran también la ampliación de las experiencias interactivas para los fans y el desarrollo de un universo digital en torno a Eddie y los mundos en los que habita –como el terror, los videojuegos o los cómics–. Entre las nuevas iniciativas relacionadas con Iron Maiden se incluyen un videojuego móvil, un negocio de bebidas, libros y cómics, y, por supuesto, mercadotecnia en todas sus formas.

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