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Shakira, Madonna, BTS y Justin Bieber: así es el primer show de medio tiempo en la historia de una final del Mundial

La FIFA rompe con casi un siglo de tradición y lleva el modelo del Super Bowl a Nueva Jersey. Once minutos, un fondo educativo de 100 millones de dólares y un cartel que todavía puede crecer: los datos detrás del espectáculo que acompañará la final del 19 de julio.

Foto FIFA

Durante noventa y seis años, la final de un Mundial se resolvió exactamente igual: noventa minutos de fútbol, un descanso de quince dedicado a indicaciones tácticas y botellas de agua, y una ceremonia de clausura para cerrar el torneo. Ese guion se rompe este domingo 19 de julio en el New York New Jersey Stadium.

Por primera vez en la historia de la Copa del Mundo, la FIFA ha incorporado un show de medio tiempo propiamente dicho, con artistas de primer nivel mundial, producción propia y un objetivo social declarado, dentro del descanso de la final. El fútbol ha decidido, literalmente, tomar prestado el manual del Super Bowl.

Madonna

Lo que ya está confirmado

El cartel se ha ido revelando por capas a lo largo de las últimas semanas, y la incorporación más reciente, la de Justin Bieber, llegó apenas unos días antes de la propia final.

Estos son los nombres que la FIFA y la organización Global Citizen han confirmado oficialmente:

Artista / participanteRol confirmado
ShakiraCabeza de cartel; también interpreta «Dai Dai», el himno oficial del torneo, junto a Burna Boy
MadonnaCabeza de cartel
BTSCabeza de cartel
Justin BieberIncorporación más reciente al cartel principal
Burna BoyArtista invitado
ColdplayActuación en directo; Chris Martin ejerce además como curador creativo del show
Gustavo DudamelDirector musical y artístico de la Filarmónica de Nueva York
Coro PS22Coro infantil, ganador del premio Webby
Personajes de Barrio Sésamo y Los MuppetsApariciones especiales, ligadas al componente educativo del show
Jennifer HudsonInterpretará el himno de Estados Unidos antes del inicio del partido (no forma parte del show de medio tiempo en sí)

Lo que todavía está por confirmar

La propia FIFA ha avisado de que el cartel no está cerrado: en los próximos días se anunciarán nuevos nombres tanto para el show de medio tiempo como para la ceremonia de clausura del torneo, que se celebrará por separado en Times Square durante el fin de semana de la final.

En ese segundo evento ya suenan nombres como Laura Pausini y Robbie Williams, aunque su participación exacta, y si actuarán también dentro del estadio, sigue sin cerrarse. Tampoco hay, de momento, un orden de actuación ni una escaleta canción por canción: solo la lista de artistas principales y la promesa de «actuaciones conjuntas» entre varios de ellos.

Los números que sí conoce el público, y los que no

Aquí es donde conviene separar el dato confirmado del rumor viralizado. En redes sociales circula la cifra de que el show costará entre 10 y 15 millones de dólares; una comparación directa con el presupuesto habitual del Super Bowl, pero ni la FIFA ni Global Citizen han publicado un presupuesto oficial de producción: esa cifra es una extrapolación no verificada, no un dato confirmado por la organización.

Lo que sí está confirmado, con cifras concretas, es el objetivo económico de fondo: el show servirá para impulsar el FIFA Global Citizen Education Fund, un fondo que busca recaudar 100 millones de dólares para ampliar el acceso a la educación y al fútbol de niños de todo el mundo, y que ya acumula más de 50 millones gracias, entre otras vías, a que un dólar de cada entrada vendida para el Mundial 2026 se destina directamente a esa causa.

DatoCifra confirmada
Duración del show11 minutos (más 4 minutos de montaje/desmontaje)
Descanso reglamentario total15 minutos
Objetivo de recaudación del fondo educativo100 millones de dólares
Recaudado hasta ahoraMás de 50 millones de dólares
Aportación por entrada vendida al fondo1 dólar
Coste de producción del showNo confirmado oficialmente (la cifra de 10-15 M$ que circula en redes es una estimación no oficial)

Esos once minutos son, además, un número que ha ido cambiando sobre la marcha: en abril, el propio presidente de la FIFA, Gianni Infantino, había hablado de un show de hasta 25 minutos, aprovechando que el reglamento permite alargar el descanso. La cifra final, confirmada semanas después por la organización, se quedó en poco más de un tercio de esa duración inicial: la mitad, aproximadamente, de lo que suele durar el espectáculo de la Super Bowl (entre 12 y 15 minutos de show puro, sin contar montaje).

Por qué la comparación con el Super Bowl se queda corta

Es tentador medir este show con la misma vara que el de la NFL, pero el contexto es distinto en un punto clave: en el Super Bowl, el descanso es un espectáculo por derecho propio, diseñado para retener audiencia televisiva en un partido que, de por sí, ya tiene pausas publicitarias constantes. En el fútbol, el descanso cumple una función física y táctica: los jugadores se recuperan, el cuerpo técnico ajusta el plan de partido, que la FIFA no puede sacrificar del todo, por mucho que Madonna esté cantando a pie de campo. Ese equilibrio, entre espectáculo y funcionalidad deportiva, es exactamente lo que explica por qué el show del Mundial dura apenas once minutos frente a los cerca de trece o catorce del Super Bowl, pese a que el cartel de artistas es, en volumen de nombres, comparable.

Haya quien lo aplauda como una evolución natural del negocio del fútbol o quien lo vea como una distracción innecesaria en el partido más importante del deporte, un hecho es indiscutible: el 19 de julio de 2026 quedará marcado no solo por quién levante la copa, España ya espera rival, entre Argentina e Inglaterra, sino por haber sido la noche en la que el Mundial dejó de ser solo un torneo de fútbol para convertirse, también, en el mayor escenario musical del año.

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