En concreto, la irrupción de los agentes de IA, sistemas capaces de actuar, decidir y ejecutar compras siguiendo las instrucciones del usuario a escala, está redefiniendo cómo los consumidores descubren, comparan y compran productos, y poniendo a prueba la lealtad a las marcas.
Este cambio se sustenta en un nivel de confianza creciente en la IA, ya que el 73% de los consumidores afirma que confiaría más en un agente de IA que en su mejor amigo para realizar una compra en su nombre. Además, un 27% está dispuesto a delegar en el agente la decisión final de compra dentro de ciertos límites establecidos, como precio o ciertas preferencias, mientras que un 6% asegura que permitiría un nivel de autonomía total, dejando que la IA inicie y complete transacciones por sí mismo.
De esta forma, el 35% de los consumidores señala que una experiencia positiva en compras de bajo riesgo, como la reposición de productos básicos para el hogar, les haría sentirse más cómodos al avanzar hacia el uso de agentes autónomos, siempre con garantías como protección de datos, posibilidad de intervención inmediata y mecanismos claros en caso de incidencias.
El 68% de los consumidores en España estima que al menos la mitad de su gasto en una categoría determinada estará influido por la IA en los próximos 12 meses.
Por otro lado, el 27% de los consumidores cree que las tiendas físicas ganarán importancia como espacios para crear experiencias positivas, mientras que el 30% destaca el valor de la interacción personal para generar confianza. Además, un 45% quiere seguir participando en alguna fase del proceso de compra, ya sea por el disfrute de la experiencia o por su conexión emocional con la marca.

