La norma adapta la legislación española al marco europeo y actualiza áreas claves del sistema financiero para aprovechar las oportunidades que ofrece la digitalización «sin renunciar a la protección de los usuarios ni a la estabilidad financiera», según ha señalado la ministra Portavoz, Elma Sáiz, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.
También aborda la duplicación de la normativa europea sobre criptoactivos, refuerza la ciberseguridad y la operativa del sistema de pagos y abre los pagos a nuevos operadores, además de modernizar las infraestructuras críticas, como el Iberpay.
Asimismo, el proyecto de ley impulsa la transparencia con la conexión al punto de acceso único europeo y relanza el ‘sandbox’ financiero para facilitar la innovación.

