Baleares

El retiro espiritual de la primera dama de Nueva York en Mallorca

La escapada a Deià de Rama Duwaji en plena conmemoración del 250 aniversario de la independencia de EE.UU ha levantado ampollas en su país

Rama Duwaji en las últimas finales de la NBA junto a su marido, Zohran Madani, alcalde de Nueva York. Foto: New York Times

Fashion Icon. It Girl. La nueva bandera de la Generación Z y del activismo chic. La AntiMelania. La lista de apelativos y epítetos que acompañan a la primera dama de Nueva York aspira al infinito, igual que las mezclas de salsas en los puestos ambulantes de la Gran Manzana. El rostro de Rama Duwaji se ha erigido por derecho propio en uno de los símbolos del reverso de la América trumpista. Artista, diseñadora, animadora, ilustradora, defensora de los derechos sociales, feminista y musulmana. La mujer del alcalde de Nueva York conoció a Zohran Mamdani a través de una app de citas, Hinge, que vendría a ser un Tinder con hueco para perfiles y disquisiciones ideológicas. Juntos constituyen un binomio que ejemplifica la resistencia al republicanismo más agresivo y al establishment ultracapitalista estadounidense en la cultura popular. Su última provocación ha sido la huida a Mallorca para disfrutar de un retiro espiritual en una casa de campo en Deià, en plena Serra de Tramuntana, obviando los festejos del 4 de julio por el 250 aniversario del nacimiento de EE.UU. como nación independiente.

Nacida en Houston hace solo 29 años, Duwaji ha sabido plasmar en su obra su ascendencia siria en un marco artístico de reivindicación de la cultura árabe y de la justicia social. El retiro en Mallorca forma parte una iniciativa capitaneada por la diseñadora parisina Rym Nur y denominada Women Sanctuary (Santuario de mujeres). La idea consiste en conjugar la tradición islámica con la exaltación de la espiritualidad femenina en unos días de sosiego y contemplación compartidos en paisajes mediterráneos bucólicos. Está dirigida a cualquier mujer más allá de su religión. La propia organización así lo explicita en su página web. «Retiros espirituales para mujeres en el corazón del Mediterráneo, arraigados en la tradición islámica, la atención plena y lo sagrado. Una oda a Alá».

«Una oda a Alá»

Las jornadas en Deià formaban parte del programa Plantas del Corán. «Mediante la contemplación, el estudio y el contacto directo con los dones de la creación, exploramos la sabiduría oculta, las virtudes curativas y el simbolismo espiritual de estas plantas benditas. Cada hoja, semilla, fruto y fragancia se convirtió en un recordatorio de las señales divinas dispersas por toda la tierra, invitándonos a profundizar nuestra conexión con Alá y su creación». La fitrah es uno de los conceptos clave de esta escapada. «En el corazón de nuestro santuario reside el viaje de regreso a la fitrah . En la tradición islámica, la fitrah es la esencia original que Dios ha depositado en cada ser humano, una disposición pura e innata que lo impulsa hacia la verdad, la bondad y una profunda conciencia de lo Divino (…) Regresar a la fitrah es una invitación a escuchar de nuevo esa llamada interior, un suave despliegue que permite que el corazón se ablande, el alma respire y la cercanía natural a lo Divino regrese sin esfuerzo

Arriba, Rama Duwaji en una imagen publicada en redes sociales. A la derecha, uno de los retiros organizados por la entidad Women Sanctuary en el Mediterráneo.

Estas jornadas, subrayan desde el Santuario de Mujeres, están dedicados a este «sagrado retorno a Dios», centrándose en ofrecer a las participantes un espacio para la reflexión la relajación y el descanso. Además, se disfruta de «abundantes y reconfortantes banquetes». Al retiro en Mallorca, que se celebró entre el 1 y el 6 de julio, le ha seguido otro en Córcega, en un monasterio del siglo XV, del 9 al 14 de julio y a modo de broche de la escapada mediterránea. La organización prepara nuevos eventos en otros lugares fuera del ámbito mediterráneo, como Oporto o Zanzíbar.

Reservas de plazas por 3.000 euros

No es que sea barato. Reservar una plaza en la lujosa residencia de Deià -con vistas a la montaña, piscina patio y amplios jardines- costaba alrededor de 3.000 euros. Duwaji, no obstante, no acudió como mera participante, sino que se encargó de impartir sus propios talleres como artista, relacionados con el leitmotiv de las plantas benditas que guiaba toda la experiencia.

Medios estadounidenses de corte republicano no han tardado en criticar duramente a Duwaji, acusándola de dejar solo a su marido durante las celebraciones y actos institucionales en una fecha tan señalada para priorizar motivaciones personales. Otro episodio de desafío ideológico y cultural en la revolución tranquila de la primera dama de Nueva York.

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