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La UIB rechaza los «discursos de odio» que cuestionen a los miembros de la comunidad universitaria por su origen

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PALMA, 13 (EUROPA PRESS)

La Universitat de les Illes Balears (UIB) ha calificado como «incompatibles» con sus valores los «discursos de odio» que ponen en entredicho la legitimidad o la representatividad de miembros de la comunidad universitaria por razón de origen, convicciones o cualquier otra circunstancia personal.

La institución educativa ha salido así al paso de una publicación del diputado de Vox en el Congreso, Jorge Campos, que en su cuenta de la red social X señaló a una alumna con hiyab que habló en el acto de graduación de la UIB, celebrado el pasado viernes en el estadio de Son Moix.

En un comunicado, la institución educativa ha resaltado que, como universidad pública al servicio de la sociedad de Baleares, la UIB desarrolla su actividad de acuerdo con unos valores que «orientan toda su acción institucional».

Entre estos, han destacado el compromiso social, la defensa del pensamiento crítico, la igualdad de oportunidades, la cooperación, la solidaridad y el respecto a la pluralidad.

«La UIB entiende la diversidad de personas, lenguas, orígenes, sensibilidades y convicciones como un bien que enriquece la institución y refuerza la convivencia», han apuntado.

En este contexto, han incidido en que los estudiantes que intervienen en los actos de graduación lo hacen en representación de toda una promoción, por lo que su participación simboliza una generación que ha compartido «un mismo itinerario formativo y un mismo esfuerzo académico». Por este motivo, la Universidad ha rechazado cualquier manifestación que «cuestione la dignidad o la igualdad de las personas».

La UIB ha reivindicado que trabajará para ser un espacio de «libertad académica, diálogo, convivencia y servicio público», fiel a los valores que definen su misión y el compromiso con la construcción de una sociedad «abierta, plural y respetuosa con la dignidad de todas las personas».

El acto de graduación reunió 1.375 titulados, acompañados de sus familiares, amistades, profesorado, personal técnico, de gestión y de administración y servicios, y representantes de la comunidad universitaria.

La UIB ha recalcado que la graduación es un acto académico que reconoce la culminación de una etapa de formación y es una oportunidad para demostrar ante la sociedad el esfuerzo, la dedicación y la constancia de los estudiantes, así como la tarea de todas las personas que les han acompañado a lo largo de este recorrido.

Por eso, han admitido que son «conscientes» de las «dificultades organizativas» que hubo durante el acto. «Las circunstancias excepcionales derivadas de las obras a las instalaciones donde habitualmente se celebran las graduaciones obligaron a organizar, de manera extraordinaria, un único acto conjunto», han explicado.

Aún así, la UIB ha agradecido la «comprensión» de todas las personas que participaron en esta celebración y lamenta aquellos aspectos que «no respondieron plenamente a las expectativas de una parte de los asistentes».

Asimismo, ha reconocido expresamente la «dedicación» y la «profesionalidad» de las personas que hicieron posible que se organizara el acto en unas circunstancias «especialmente complejas».