
PALMA, 13 (EUROPA PRESS)
El Servicio de Hematología de Son Espases, incorporado por el Ministerio de Sanidad en junio de 2022 a la red de centros designados para administrar terapias avanzadas CAR-T en Baleares, ya ha tratado a 41 pacientes con cánceres hematológicos (linfomas, mielomas y leucemias linfoblásticas) desde esta acreditación.
Así lo ha destacado la consellera de Salud, Manuela García, tras visitar la nueva sala blanca destinada a la producción de terapias avanzadas CAR-T académicas, acompañada por el director médico de Son Espases, Vicente Torres, y la jefa del Servicio de Hematología, Antònia Sampol.
Según García, la administración de la terapia CAR-T en el Servicio de Hematología de Son Espases es «un hito que ha marcado un antes y un después tanto para pacientes como para los profesionales sanitarios».
La Conselleria ha resaltado en una nota de prensa que esta terapia posibilita la realización del tratamiento íntegro y su seguimiento dentro de la comunidad autónoma, evitando el desplazamiento de los pacientes y sus familias a otros centros acreditados de la Península.
La nueva sala blanca dispone de una superficie de 35,6 metros cuadrados, distribuida en dos esclusas de acceso y una sala estéril diseñada de acuerdo con los requisitos de clasificación y presión establecidos para este tipo de procesos.
La inversión realizada para la construcción de la instalación ha ascendido a 317.000, de los cuales 295.500 corresponden a la ejecución de la obra y los 21.700 restantes, al proyecto y diseño de la instalación.
Actualmente, la sala se encuentra en la fase final del proceso de homologación y autorización por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps), requisito necesario para poder iniciar la producción de CAR-T académicos destinados a uso clínico.
Una sala blanca es el espacio donde se procesan las terapias celulares que requieren de unas condiciones de esterilidad para mantener niveles extremadamente bajos de partículas, polvo y microorganismos en el aire.
En 2023, año en el que se inició la actividad desde la designación como centro autorizado, en Son Espases se trató a tres pacientes, cifra que se incrementó hasta los diez en 2024, 15 en 2025 y, hasta el mes de mayo de este 2026, a otros 13 pacientes, lo que hace prever que en este año se batirán los registros.
La jefa de Hematología de Son Espases ha puesto en valor que el hospital de referencia «está autorizado para realizar todas las indicaciones aprobadas en España de CAR-T, comerciales y académicas, para patologías hematológicas como varios tipos de linfomas, el mieloma múltiple y la leucemia linfoblástica».
Son Espases ha tenido que superar las diferentes cualificaciones para poder realizar estos tratamientos que, además, ya está realizando al cien por cien.
LÍNEAS DE INVESTIGACIÓN
El Servicio de Hematología de Son Espases está participando en tres ensayos clínicos a nivel nacional para nuevas terapias de CART-T. Dos de ellos son CART-T académicos del hospital Clínic de Barcelona que ya están ofreciéndose a los pacientes de Baleares, y el otro es comercial.
Paralelamente, el hospital balear está trabajando para producir por sí mismo linfocitos T específicos (glóbulos blancos del sistema inmunitario) preparados para reconocer y destruir células infectadas por el citomegalovirus, patógeno común de la familia del herpes que se transmite a través de fluidos corporales y que representa un grave riesgo para las personas inmunodeprimidas.
Para llevar a cabo este ensayo, Son Espases se encuentra en la fase de cualificación de la sala blanca para poder llevar a cabo la terapia génica y modificar estos linfocitos T específicos en un futuro próximo.
La Conselleria ha recordado que la terapia CAR-T es una inmunoterapia avanzada, que modifica genéticamente las propias células T (linfocitos) del paciente para que reconozcan y ataquen a las células cancerosas.
Esta terapia beneficia especialmente a los mayores de 65 años que recaen y que, previamente a la incorporación de esta terapia, no se podían beneficiar de un trasplante. Ahora es posible recurrir a sus propias células para que éstas inicien el proceso de cura.
De este modo, el paciente acude a Son Espases, donde se le extraen las células T de la sangre mediante un procedimiento llamado leucaféresis.
Posteriormente, se envían a fábricas para su producción, que se encuentran en otros países de Europa o de Estados Unidos, donde se les inserta un gen para que expresen un receptor (CAR) que se une a proteínas tumorales específicas y se multiplican.
Una vez transcurridas tres u ocho semanas, en función del tipo de producto, el afectado acude al hospital para que se le reinfundan sus células T, creando un ejército personalizado contra el cáncer.
Es muy importante tener en cuenta que la terapia CAR-T ataca selectivamente las células cancerosas, mientras que la quimioterapia afecta tanto a células sanas como enfermas.

